jueves, 9 de julio de 2026

Lo que ocurre mientras nadie mira

Fredy Angarita
Fredy Angarita

"El tiempo también tiene rutina"

En mis pequeñas historias, por lo general los invito a observar, a detenerse un momento para mirar aquello que otros no ven o, simplemente, deciden ignorar. En lo cotidiano suelo encontrar frases sobre el tiempo que siempre terminan haciéndome pensar:

"Cinco minutos bastan para soñar toda una vida; así de relativo es el tiempo." — Mario Benedetti.

"El tiempo es el mejor autor; siempre encuentra un final perfecto." — Charles Chaplin.

"Un minuto que pasa es irrecuperable. Conociendo esto, ¿cómo podemos malgastar tantas horas?" — Mahatma Gandhi.

"Sin tiempo no hay futuro, pero con tiempo puedes perderte el presente." — Frank Sinatra.

"La ley, la democracia, el amor… nada tiene más peso sobre nuestras vidas que el tiempo." — Winston Churchill.


Seguramente se preguntarán qué tiene que ver con el tiempo observar… yo le digo, mucho más de lo que parece.

Observar también es dedicarle tiempo a aquello que la rutina vuelve invisible. Por eso quiero contarles la historia de un fotógrafo que convirtió la paciencia en su mejor herramienta.

En el 2017 publicó un libro titulado 42nd and Vanderbilt[1]. Durante nueve años, entre las 8:30 y las 9:30 de la mañana, se ubicó en la misma esquina de Nueva York para fotografiar a todas las personas que pasaban por allí. ¿Nueve años?, ¿La misma esquina?, ¿La misma hora?

El resultado es fascinante. En sus fotografías aparecen personas que vuelven a cruzar el mismo lugar años después: algunas con la misma expresión de afán, otras con la misma forma de vestir y muchas atrapadas en la misma rutina. Lo único que cambia de manera inevitable es el tiempo.

El fotógrafo, Peter Funch, no pretendía demostrar que vivimos igual todos los días. Quería invitarnos a pensar en cuánto de nuestra vida transcurre en piloto automático.

Imaginen dedicar nueve años a un proyecto sin saber con certeza cuál sería el resultado.

No cualquiera tiene esa paciencia, ni esa convicción. Mientras leía sobre su trabajo recordé una canción de Calle 13, Así de grandes son las ideas, donde dice:

"La repetición de una acción es la técnica más efectiva para la prolongación..."

Quizá por eso las grandes ideas rara vez aparecen de inmediato, se construyen a fuerza de insistir, de repetir, de equivocarse y de volver a empezar.

Más que una historia sobre fotografía, esta es una invitación a entender que no todo sale bien a la primera; a veces la repetición no es un fracaso, es el camino para perfeccionar una idea y, al mismo tiempo, es una invitación a mirar con más atención.

Porque mientras creemos que el mundo ocurre a toda velocidad frente a nuestros ojos, el verdadero mundo sigue ocurriendo dentro de nuestras cabezas.

La próxima vez que caminen por una calle, deténganse unos segundos, miren a quienes pasan. Y háganse la misma pregunta que se hizo Peter Funch durante nueve años:

“¿Qué estará pasando por sus mentes?”