Luis Alfonso García Carmona
Acostumbrados a la utilización de frases
impactantes para distinguir una campaña electoral, no hemos reparado aún en el
trascendental significado del lema “Patria Milagro” que ha enmarcado la
propuesta programática del presidente electo Abelardo de la Espriella.
Es coherente con la irreductible
posición de gobernar para el pueblo, para la solución de sus necesidades, para
la implantación de una nueva forma de hacer política, para trabajar por el bien
común de los asociados en lugar de servirse del poder para imponer
ideologías políticas fracasadas en todos los rincones del planeta.
Si reparamos en la propuesta
gubernamental difundida profusamente en la campaña del tigre, encontramos una batería
de acciones gubernamentales encaminadas no solo a reparar los profundos daños
causados por la gestión del populismo de izquierda en el presente período, sino,
también, para corregir los arraigados vicios de la vetusta politiquería que
condujeron a la toma fraudulenta del poder por la extrema izquierda.
La Patria Milagro no se limita a
diagnosticar las graves dolencias que aquejan a nuestra sociedad y a formular
su correspondiente remedio. Va más allá, es el comienzo de una nueva era,
caracterizada por distintivos tan claros como los siguientes:
1.- No se pondrá el poder del Estado
y sus recursos al servicio de ninguna ideología. Por el contrario, el único
beneficiario de la gestión estatal será la gente, sin distingo de edad, sexo,
clase, raza, creencias políticas o religiosas. Queda sin piso la manoseada
estigmatización de “fascismo” con la que los zurdos disfrazan su carencia de
argumentos.
2.- El gobierno es la principal
empresa existente en la Nación y debe manejarse con la eficiencia y
transparencia que garantice un excelente resultado. Queda descartado el
“clientelismo” que ha llevado a los más incapaces y corruptos a administrar los
aportes de los contribuyentes. En la era de la Patria Milagro se aplicará la
meritocracia para obtener el bien común que deseamos.
3.- La Patria Milagro sintetiza el
anhelado objetivo de la unidad nacional. Como lo ha manifestado el
presidente electo, la unidad con el pueblo se hizo a través del programa de los
Defensores de la Patria, que nos convoca a todos a participar en la
construcción de la Patria Milagro. Finalizado
el debate electoral, no habrá vencedores ni vencidos, todos podremos
participar en la nueva era de progreso y de oportunidades. No es patrimonio
exclusivo de un partido: todos nos beneficiaremos del avance del país que
significará la Patria Milagro. Y será responsabilidad de las tres ramas del
poder, cada una dentro de su competencia, facilitar la conquista de nuestro
futuro.
4.- Sin inversión no habrá empresa, sin
empresa no habrá empleo, y sin empleo no podremos derrotar la miseria. Por ello la Patria Milagro se
propone un gran plan para la atracción de la inversión privada, el fomento de
empresas generadoras de empleo y el impulso al emprendimiento a todos los
niveles.
5.- Fundamento de la actividad
empresarial es la garantía de la seguridad física y la justicia. Tendrá
prioridad la recuperación de las zonas en poder de grupos ilegales armados y la
lucha contra el negocio ilícito de la cocaína y el terrorismo que atemoriza a
gran parte de la población. La acción de la fuerza pública debe estar
respaldada por unas normas que castiguen severamente a la criminalidad, una
justicia capaz de aplicar rigurosamente la ley y unos equipos de investigación
dotados de la más avanzada tecnología.
6.- La reforma a la educación es
elemento indispensable en la construcción de la Patria Milagro. El país necesita técnicos y
profesionales capaces para competir en el mercado laboral con formación
bilingüe, conocimiento de las nuevas tecnologías y de la administración de
empresas, pero que, a la vez, se conviertan en buenos ciudadanos que respeten
los valores fundacionales de la nación, las formas civilizadas de
comportamiento y los símbolos de la Patria.
7.- La dignidad de la persona humana
debe estar por encima del poder material del Estado. La Patria Milagro propugna
por un Estado más pequeño, más eficiente y económico. Se limitará el
intervencionismo de Estado a lo estrictamente necesario. Se buscará el
desarrollo integral de las personas y su bienestar a través de servicios
eficientes de salud, de pensiones, construcción de vivienda y subsidios a los
ancianos. La solidaridad cristiana y el amor al prójimo que nos enseña el
evangelio cristiano estarán presentes en los presupuestos de la Patria
Milagro.
8. – La Patria Milagro debe comenzar en el
corazón de cada colombiano. Comencemos por ignorar a partir de hoy las críticas,
recriminaciones, injurias, calumnias e infamias que brotan de los malos
perdedores. No gastemos nuestro tiempo ni nuestras energías dándoles más
difusión. Apliquemos nuestra capacidad a propagar las consignas de nuestro
líder, y a divulgar por las redes los beneficios que para el país ha producido
la elección de Abelardo.
