Luis Alfonso García Carmona
Cuentan contigo para
salvar nuestros principios espirituales que nos diferencian de la
barbarie; para defender nuestras tradiciones culturales que nos legaron
los fundadores de la nación; para devolver al país el pleno ejercicio de las libertades
y de los derechos fundamentales de las personas conculcadas por el Estado
totalitario y corrupto; para garantizar a los ciudadanos la seguridad en
los campos y en los centros urbanos; para reconstruir la nación en todos
los aspectos que deja destruidos la torpe y malintencionada gestión del
populismo de izquierda.
El mensaje es para los creyentes
en la fe católica y cristiana, cualquiera sea su rito, que ha sido nuestra
salvaguardia contra la toma del poder por el comunismo materialista que ha
pretendido sustituir la creencia en Dios por la enseñanza de la doctrina
marxista y de la ideología del LGTBI, la promoción del aborto y del cambio de
género en los menores de edad.
Para los trabajadores
asalariados e independientes, que ven cada vez más reducidos sus ingresos
gracias a la inflación y a los impuestos, que sufren la amenaza de la pérdida
de sus fuentes de trabajo por el torpe manejo de la economía y el derroche
fiscal del gobierno petrista y han perdido la esperanza de pensionarse
con las reformas aprobadas por la tiranía de Petro.
Para los beneficiarios
del sistema de salud colapsado por la obsesión gubernamental de intervenir
indebidamente en el manejo de sus recursos, impidiendo la oportuna entrega de
medicamentos y atención de los pacientes.
Para los pensionados
que corren peligro de no recibir oportunamente sus mesadas en el futuro, ya que
el Gobierno se ha empeñado en echar manos de los fondos de pensiones.
Para los empresarios,
especialmente los pequeños y medianos, que ven en peligro sus empresas con los
decretos del Gobierno que los obligan a pagar los beneficios que los sindicatos
negocien con las grandes empresas, lo que conducirá a todos a la quiebra. Se
añade esta desgracia a la alta tasa de tributación, la creación del impuesto al
patrimonio, el aumento de los costos laborales y fiscales, la exasperante
tramitología, los incrementos de los costos en servicios de energía y gas, la
extorsión a todos los niveles y en todas las regiones tolerada por las
autoridades, y la inseguridad física de los emprendedores, todo lo cual hace
casi imposible la generación de empleos en Colombia.
Para los veteranos
de la fuerza pública indignados con el injusto tratamiento judicial con sus
compañeros mientras se brinda total impunidad a la narcoguerrilla.
Para las madres
solteras más vulnerables que merecen una justa ayuda del Estado para
levantar sus familias.
Para los ancianos
que carecen de pensión y merecen se les aumente el subsidio estatal para
mejorar sus condiciones.
Para los campesinos
cansados de las falsas promesas de este Gobierno mentiroso y corrupto que ha
abandonado los planes de desarrollo del campo, donde está el futuro de
Colombia.
Para los obreros de
la construcción que pierden todos los días más oportunidades de laborar por
el cierre del plan de vivienda, la suspensión de inversiones de infraestructura
y la quiebra del Estado, sumido en la más elevada deuda de la historia del
país.
Para los transportadores
agobiados por el alza en combustibles y peajes, inseguridad en las carreteras e
indiferencia estatal frente a sus necesidades
Todos debemos responder
ese día histórico votando masivamente por la Patria milagro que
construiremos bajo la guía del “tigre” Abelardo de la Espriella,
llevando a nuestros familiares, amigos y allegados a que nos acompañen con su
voto por los Defensores de la Patria. Son muchas las razones por las que
debemos luchar.
No olvidemos que los
enemigos de la patria están preparando el más monstruoso fraude electoral que
incluye: constreñimiento a los votantes en las zonas con influencia
guerrillera, en las cuales ya ganó su candidato en la primera vuelta; masiva compra
de votos en ciudades y pueblos, con la aquiescencia de los órganos de
control: 24 000 funcionarios de la Fiscalía, Procuraduría y Contraloría, y
no hay un solo detenido por esos delitos; cambio de identidad del elector
pues la Registraduría no quiso poner en marcha la identificación biométrica
como se lo pedimos; contratación de un grupo de hackers bajo la dirección de un
oficial del ejército que trabaja para el gobierno para infiltrar los
resultados; preparación de un autogolpe de Estado, en el caso de que
les fallen todos los mecanismos de fraude.
Solamente con un
contundente resultado en las urnas podemos abortar tan pérfidos propósitos.
Está en nuestras manos pasar a la historia librando a Colombia de todos estos
males para que podamos gozar de tranquilidad, bienestar y esperanza en el
futuro de esta amada Patria.
