Andrés de Bedout Jaramillo
La
competencia electoral se ha apoderado de algunas fuerzas de oposición de centro
- derecha, en forma de fuego amigo, generando heridas cada vez más difíciles de
sanar. Esta situación mina una posible unión de la oposición que pueda eficientemente
enfrentar al verdadero enemigo que ha destruido al país, sumiéndonos en una crisis
fiscal, matizada con altos índices de corrupción, que están dando al traste con
los programas sociales y de infraestructura e impidiendo atender desastres como
los que hoy nos deja el frente frío y lluvioso que ataca fuertemente a zonas de
Córdoba y Antioquia, entre otros, donde el irresponsable, indolente e insensible
Gobierno nacional, apenas está llegando con retórica mentirosa a desatender a las
víctimas del desastre, lo que ha generado, con toda razón, fuertes críticas y reclamos
de parte de gobernadores y alcaldes de las zonas afectadas y del país en general,
porque no estamos dispuestos a aguantar más mentiras, irresponsabilidades y humillaciones
de parte del nefasto y mal intencionado Petro y sus ineptos colaboradores.
A
los incautos colombianos que todavía creen hoy en Petro y sus secuaces, que todos
los días hacen más visible su corrupta mala fe en el manejo del Estado, se les llegó
la hora de aterrizar y pensar en el futuro de ellos y de sus familias hay que
advertirles que el continuismo es sinónimo del obscuro sendero por el que nos lleva
este Gobierno, decidido a obligarnos a migraciones masivas como las de los cubanos
y venezolanos, que al no encontrar en sus países ningún tipo de oportunidades se
vieron obligados a salir a buscar suerte a otros países a costa de mucho sufrimiento
y dificultades.
Colombia
tiene que cambiar de Gobierno; cualquier cosa que nos pase es mejor que Petro, Cepeda
o Roy, y ojalá esto sea en primera vuelta; no podemos permitir que lleguen a la
presidencia ni con mayorías al congreso, el proceso de reconstrucción de Colombia
depende de todos.
El
paso inmediato que sigue es el de medirnos el 8 de marzo: “primero nos medimos
y luego nos juntamos” este sería el eslogan del hoy, el 8 de marzo donde ojalá
salgamos todos a votar la gran consulta y a escoger a nuestros congresistas, lo
que nos dará la medición de urnas que permita definir quién podrá ganar en la primera
vuelta.
Unos
escogieron medirse a través de consultas, otros la votación en sus listas de Senado
y Cámara. Así lo decidió Abelardo de la Espriella, y su respaldo se sustenta en
el número de votos que saquen las listas para Senado y Cámara de Salvación Nacional
y Creemos, además de los votos naturales de ambas colectividades, lo que significa
que los seguidores de El Tigre deben votar por alguna de estas dos listas para confirmar
en urnas lo que hoy dicen las encuestas.
Como
seguidor de Creemos, como muchos otros ciudadanos, recomiendo votar por las listas
de Creemos, movimiento que aspiramos se convierta en partido político, alcanzando
el umbral, lo que nos permitirá proyectar a Federico Gutiérrez para las elecciones
presidenciales de 2030, lo que se convertirá en prenda de garantía en el proceso
de reconstrucción del país que se debe iniciar en agosto de 2026 y durará varios
años, habida consideración de los incalculables daños causados por Petro y sus ineptos
e irresponsables compañeros de gobierno.
Creemos,
cuenta con un muy buen número de profesionales capacitados y probados en la administración
de Medellín, ciudad que tuvo que ser sometida a un proceso de reconstrucción profundo,
después de la destrucción a la que la sometió el nefasto alcalde Quintero y su equipo
de cuestionados e imputados colaboradores, hoy en la cárcel muchos de ellos y otros
próximos a imputación y aseguramiento.
Los
integrantes del movimiento Creemos con Fico a la cabeza, lo han arriesgado todo
con valentía y dedicación, no solo para hacer que los que destruyeron y se robaron
a nuestra ciudad paguen por sus delitos, mientras reconstruyen todos los desastres
que nos dejaron de herencia y denuncian y atacan todas las irresponsabilidades y
corrupciones del Gobierno de Petro y sus secuaces. Incluyo acá con orgullo, preocupación
y miedo, el trabajo de mi hijo Alejandro de Bedout Arango, hoy presidente del Concejo
de Medellín, a quien educamos en familia para el servicio y el bien común y hoy
lo arriesga todo por Colombia y Medellín.
Para
el senado votaremos Creemos 1 que corresponde a la administradora de empresas, experta
y magíster en riesgos y en el servicio social y el bien común, Juliana Gutiérrez,
mujer conocedora de las necesidades de las familias en situaciones difíciles, como
las que a ella en carne propia le ha tocado enfrentar, lo que la sensibiliza aún
más para brindarles su compañía y apoyo desinteresado y que nos representará con
lujo de detalles en el Senado de la República. Para la Cámara recomiendo a Simón
Molina 102 en la lista de Creemos y a Juan David Zuluaga 107 en la lista del CD,
ambos, jóvenes políticos antioqueños con suficiente experiencia y compromiso. En
la gran Consulta recomiendo a Paloma Valencia, habida consideración de la no presencia
de Fajardo en la misma, por quien votaría preferencialmente.
Siento
la necesidad de hacerme contar como oposición de centro derecha y por ello voto
en la consulta de centro derecha. Los resultados del 8 de marzo, con votos de carne
y hueso, pueden significar un realinderamiento de la política, o una ratificación
de lo que hoy dicen las encuestas, permitiéndose con sus resultados un definitivo
intento de unión de la oposición para llegar lo más unidos posible a la primera
vuelta presidencial. Así aminoramos los riesgos de continuidad hacia el abismo de
una Cuba o de una Venezuela, a la que nos está llevando este régimen, indolente
e irresponsable en acciones y decisiones que todos los días nos colocan en puntos
de no retorno, haciendo que el proceso de reconstrucción del país sea más largo
y difícil.
Los
gobernadores y alcaldes desde las regiones no aguantan más, miremos las más recientes
reacciones desde las localidades más afectadas por los fenómenos naturales y la
violencia. Todos los generadores de empleo formal, de bienestar y desarrollo, están
reventados, haciendo esfuerzos ingentes para aguantar estos últimos meses de Gobierno,
donde Petro tiene metido a fondo el acelerador de la destrucción, endeudando al
país a niveles y tasas nunca vistos, incrementando el gasto público en contratos
de prestaciones de servicios innecesarios e insostenibles, con miras solo a las
comicios electorales para favorecer la continuidad del irresponsable, destructivo
y corrupto Gobierno, favoreciendo la elección de Cepeda o de Roy.
Que
nuestro señor Jesucristo ilumine a los que engañados quieren la continuidad e ilumine
a los líderes de centro derecha para que se unan con miras a la primera vuelta de
las presidenciales.
No
queremos más deterioro del empleo formal, no queremos más deterioro del sistema
de salud, no queremos más impuestos, no queremos constituyente, no queremos que
sigan destruyendo a Ecopetrol, no queremos apagón, no queremos mayores tarifas al
gas domiciliario, no queremos más aumento insostenible de la deuda pública, no queremos
que las obras de infraestructura sigan paralizadas. Por ello voto y llamo a votar
en defensa de una alternativa que permita reconstruir el país.
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