martes, 13 de enero de 2026

¿Qué pasa con "el Cartel de los Solos"?

Luis Alfonso García Carmona

Las últimas encuestas de la firma extranjera AtlasIntel nos arrojan la posibilidad de una definición por foto finish en la primera vuelta presidencial entre Abelardo de la Espriella, con el 28 % de favorabilidad y el candidato de las FARC, Iván Cepeda, con el 26.5 %.

En otras palabras, estamos al borde del abismo, a unos cuantos votos de caer por otro período o, quizás, por varias décadas, en las garras del sistema totalitario y corrupto del comunismo, como ha ocurrido en países vecinos como Venezuela, Nicaragua o Cuba. Si bien es cierto que la captura del usurpador Maduro y la intervención de los Estados Unidos en contra de la producción cocalera resta capacidad de maniobra al camarada guerrillero, no olvidemos que se trata de un peligroso aliado de los grupos narcoterroristas con presencia en el 70 % del territorio nacional, que tiene acceso al presupuesto nacional por las buenas o por las malas, y que está dispuesto a ejercer “todas las formas de lucha” pues no conoce freno ético o jurídico para sus concupiscentes actuaciones.

Se han alineado las fuerzas políticas en tres bloques muy definidos: a) La extrema izquierda, que pretende convertir a Colombia en otra nación vasalla del castrochavismo o del neocomunismo, representada por Cepeda y apoyada por los vergonzantes aliados suyos disfrazados de centroizquierda como Sergio Fajardo; b) Los tibios autodenominados “de centro”, sin otro propósito que llegar como sea a la primera vuelta, a sabiendas de que carecen de apoyo popular. Posan de antipetristas como medio para obtener votos pero es tan pobre su resultado en las encuestas que ahora los llaman “el Cartel de los Solos”, y c) Los “defensores de la patria”, movilización mayoritaria de quienes creemos que hay que atacar el crimen, la corrupción y la inseguridad con todo el peso de la ley, que hay que atraer inversión privada para generar empleo digno para todos y cerrar la brecha de la desigualdad y de la pobreza, que hay que devolver el sistema de salud a la población colombiana, que debemos proteger a la familia y defender nuestros valores fundacionales frente a la importación de doctrinas extrañas que han sembrado el mundo de miseria y esclavitud. Es el grupo que en forma masiva ha colocado a Abelardo de la Espriella como el único aspirante con capacidad y decisión para derrotar a la izquierda y salvar a Colombia de su autodestrucción.

Nos sorprende que, ante tan tenebrosa expectativa para Colombia insistan los del “cartel de los solos” en atravesarse en el camino hacia la derrota del farcepedismo, a sabiendas de su carencia de opciones en la carrera a la presidencia. Parece que no les remuerde la conciencia poner en peligro el futuro de la patria para satisfacer sus egoístas intereses. No pueden alegar ignorancia del peligro que nos acecha. Basta ya de engañar a los ciudadanos con su falso antipetrismo, Militan en ese cartel de los solos varios santistas agazapados para seguir usufructuando las mieles del poder mientras el país se desangra. Los invito a todos a que nos acompañen a derrotar la izquierda radical, criminal y corrupta, en la primera vuelta, con la decidida y corajuda dirección del “tigre”. Estamos a un paso de conseguirlo. Esa es la verdadera unión, la del pueblo que grita por doquier “fuera, Petro”.