viernes, 30 de enero de 2026

Comentarios al cotarro

José Leonardo Rincón, S. J.
José Leonardo Rincón, S. J.

Como cualquier ciudadano de a pie de este país; con la apreciación subjetiva de quien sabe que otros piensan diferente; con la libertad de expresión para poderlo hacer; con la convicción de que no podemos dejarnos llevar por las corrientes mediáticas de moda; con la conciencia crítica y con el mejor ánimo de no dejar de pronunciarse cuando hay que hacerlo… hago estos personales comentarios al cotarro político de estos días.

* Con el sol a sus espaldas, nuestro primer mandatario sigue siendo genio y figura. Continúo pensando que pudo ser mejor su ejercicio si hubiese tenido un equipo estable para gobernar y no una rotación tan alta de funcionarios; si no hubiese permitido tanto escándalo de corrupción, apetitosa papaya para una oposición radicalmente implacable y ávida de caerle encima por no tomar distancia y excluir a quienes le hacían y siguen haciendo daño desde dentro. Por manejar las relaciones internacionales desde sus trinos en Twitter generando innecesarios conflictos para tener luego que recular. Por su característica y patética impuntualidad que hizo sentir a muchos irrespetados. Por sus apresuradas declaraciones y comentarios que permanentemente alborotan avisperos como lo acaba de hacer volviendo a torear al tío Sam en vísperas de su viaje a Washington o generando indignación en cristianos creyentes con desacertadas afirmaciones o guardando silencio ante las descaradas creaciones de nuevos cargos en entidades estatales. Su vida privada debería ser eso, pero dio ocasión para que se hiciera comidilla de público conocimiento. Se le abona su sentida preocupación por los más necesitados, pero se cuestiona las estrategias empleadas para hacerlo y que terminaron algunas en estruendosos fracasos, como la reforma de la salud cuyo remedio ha sido peor que la enfermedad.

* Sorprendentemente, cuando creíamos que la izquierda había perdido su histórica oportunidad y no volvería al gobierno en mucho tiempo, su candidato se ha posicionado como el eventual ganador de las próximas elecciones presidenciales. Y lo va a ser y de seguro en primera vuelta porque los llamados de centro y derecha siguen enmelocotados con sus egos, corriendo fragmentados al abismo de la derrota, creyendo que podrán unirse al final… lo dudo. Ya visualizo las lágrimas y también los reproches y mutuas recriminaciones cuando sea demasiado tarde y ya nada haya que hacer.

* Del fortalecido candidato ganador de las encuestas me gusta que no esté en plan de insultos y peleas. Que un detractor suyo bien fuerte como lo es el presidente de Fedegan lo elogie como ponderado y reflexivo y asegure que sería mejor presidente que el actual, ha dejado sorprendido a medio mundo. Eso quiere decir que no es el malo que se han propuesto vender. Ojalá esté pensando ya en rodearse bien si no quiere repetir la triste historia.

* Del segundo en las encuestas me aterra su visceral radicalismo pues lejos de recomponer el polarizado ambiente político, lo va a acentuar más y esto es grave para un país marcado por odios y violencias.

* Volveré sobre el tema. Es importante sentar posición. De estos años me quedan claras muchas lecciones aprendidas. Quien no conoce la historia está condenado a repetirla.