miércoles, 21 de octubre de 2026

Catagena

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

Muy a pesar de las dramáticas cifras de pobreza y desempleo que las autoridades encargadas de llevar estas cuentas nos presentan, esta hermosa ciudad avanza a gran velocidad para recuperar e incrementar el número de turistas felices y satisfechos, además de inversionistas de la tercera edad que buscan una vejez plácida, saludable, tranquila y con servicios de todo tipo y hasta de salud, buenos y cercanos.

Vivir al nivel del mar, contar con las propiedades medicinales del agua salada marina y poder caminar descalzo sobre la arena, recibir los rayos del sol ricos en vitamina D, disfrutando del ruido que producen las olas y de los sonidos de aves como los loros, pericos, marías mulatas, pelícanos y gaviotas, no solamente es medicina para el cuerpo, también lo es para el alma.

Pasearse por las tardes en los nuevos coches eléctricos por la ciudad vieja, acompañado de las interesantes historias contadas con pasión y conocimiento por los diestros cocheros que supieron adaptarse al brusco cambio de conducir un coche tirado por caballos a estos nuevos y silenciosos transportes, es una sensación que, a precios muy razonables, controlados por el Distrito Turístico de Cartagena, no podemos dejar de experimentar cuando vamos a Cartagena. Transportarse a los años 1700 y 1800 es algo absolutamente increíble y solo se logra recorriendo en coche las murallas que protegieron por siglos a la ciudad amurallada de los piratas que perseguían los tesoros destinados a los reyes de España y al desarrollo de Colombia.

Hay que recordar que Rafael Núñez, cuatro veces presidente de Colombia, gobernó desde Cartagena, donde se conserva intacta la casa que habitó con su familia. De dos pisos y en madera, nos transporta por segundos a una realidad que hoy se repite con el presidente Abelardo, gobernando desde Barranquilla.

Tres parejas de amigos setentones, con los achaques propios de nuestra edad, encontramos sanación física y espiritual en la playa y el mar, por las mañanas y en el disfrute de los múltiples servicios de comercio y restaurantes, acompañados de las presentaciones callejeras de todo tipo de artistas, bailadores y cantantes, además de los raperos y mimos con sus trovas e imitaciones, destinadas a divertir o, mejor, a despertar las mejores risas entre los presentes. Definitivamente, la risa es un remedio infalible.

El malecón de casi 12 kilómetros que se construye entre Bocagrande y La Boquilla, donde próximamente se inaugurarán los primeros 2,5 kilómetros, y la gigantesca rueda de Chicago que, traída desde China, girará sostenida en una plancha de cemento soportada por pilotes enterrados en el lecho del mar, permitirá una visual de 360 grados, abarcando mar, murallas, ciudad y hasta el aterrizaje y despegue de aviones de todas las aerolíneas con rutas a todos los destinos del mundo. Ver al gigantesco avión azul de KLM llegar o salir para Ámsterdam en vuelo directo causa una sensación especial de cercanía con el resto del mundo.

Ver llegar trasatlánticos de grandes compañías navieras con miles de turistas, que se pasean con sus gorras y frescas bermudas, o mejor, con sus mochos, como dicen acá en la Costa, nos hace sentir orgullosos de la visita de tantos extranjeros que quedarán enamorados. Hoy encuentran una ciudad limpia, con sus casas bien pintadas, donde el colorido, los balcones con sus enredaderas de curazaos, de diferentes colores, presentan unos contrastes que solo se ven en Cartagena. El aire acondicionado para vencer el calor está en todos los almacenes, hoteles y restaurantes para comodidad y bienestar de los visitantes, que encuentran en la muy desarrollada gastronomía de la ciudad la satisfacción plena de sus paladares.

Cartagena está preparada. Colombianos y extranjeros podemos visitarla y aportar nuestro grano de arena para que esta ciudad pueda mejorar rápidamente sus cifras de pobreza y desempleo: turista satisfecho atrae más turistas.

Que nuestro Señor Jesucristo ilumine a los gobernantes y empresarios de todos los tamaños de esta ciudad.