Pedro Juan Gonzalez Carvajal
Colombia: el país que le dio
la espalda a sus ríos
Colombia no es un país de
carreteras. Es un país de ríos. Y lo hemos olvidado. Tenemos una de las redes
fluviales más densas del planeta, y al mismo tiempo una de las más
subutilizadas. Ese es el inventario que hoy casi nadie conoce.
1. El inventario que no
conocemos
De acuerdo con el Ministerio
de Transporte, Cormagdalena y el Plan Maestro Fluvial, la red fluvial nacional
tiene una extensión de 24 725 kilómetros.
De esos:
* 18 225 km son
navegables al menos parte del año, el 74 % de la red.
* 7063 km son navegables de
forma permanente por embarcaciones mayores.
* 6500 km no son navegables.
Distribuidos en 4 grandes
intendencias fluviales:
* Orinoco: 6736 km
navegables.
* Amazonas: 5642 km
navegables.
* Atrato: 3077 km navegables.
* Magdalena: 2770 km
navegables.
Colombia tiene 22 ríos
principales y 26 ríos formalmente navegables, entre ellos el Magdalena (1538
km), Cauca (1350 km), Meta, Guaviare, Putumayo (1600 km navegables, el más
usado en la Amazonia), Caquetá, Atrato y San Juan.
Sin embargo, hoy menos del 1 %
de la carga nacional se mueve por río. En 2014 fueron 300 millones de toneladas
movidas por todos los modos en el país: eso es lo que mueve el Mississippi en
2,5 días y el Rin en 4 días. El carretero mueve el 73 %, el férreo el 26 %.
Mientras tanto, más de 2
millones de personas dependen del transporte fluvial, muchas de forma
exclusiva, y pagando una logística 5 a 10 veces más cara que en el centro del
país.
Como dijo en su momento la ministra
de Transporte en el Rivercity Global Forum 2025 en Montería: “Tradicionalmente
lo que hemos hecho es abandonar la Colombia antigua. Olvidamos que somos un
país de ríos. Los ríos siguen sin ser protagonistas de nada”.
2. El potencial
desperdiciado para conectar el centro con la periferia
El río Magdalena solo tiene
capacidad para mover 530 millones de toneladas de carga al año. Un solo convoy
fluvial de un remolcador más 6 barcazas mueven 7200 toneladas, equivalente a
240 tractomulas, con fletes 30 % a 40 % más baratos y 20 millones de
toneladas menos de CO2 al año.
Ese es el modelo que
necesitamos para romper el aislamiento estructural:
a. De autopistas de asfalto
a hidrovías:
Entender los ríos como lo
que son: autopistas naturales que requieren 5 veces menos inversión que una
carretera. El plan actual del Gobierno prevé 500 000 millones de pesos
para 105 muelles y 2,2 billones para 5 obras de mejoramiento fluvial.
b. Sistema intermodal real:
El Magdalena recorre 13
departamentos y 128 municipios, produce el 80 % del PIB, el 80 % de
la población y el 70 % de la energía del país. Conectarlo con el río Meta
es conectar Buenaventura (Pacífico) con Puerto Ordaz en Venezuela (Atlántico).
Ese proyecto, valorado en 250 000 millones, permitiría mover 5 millones de
toneladas/año entre dos océanos.
c) Tres acuapistas
nacionales:
Ya identificadas por Invías:
- Pacífico: ríos
Atrato y San Juan más los esteros del Cauca y Nariño.
- Orinoquia: ríos
Meta, Orinoco y Guaviare.
- Amazonia: ríos
Putumayo y Amazonas.
Con navegación satelital
nocturna, se ahorra 30 % del tiempo de viaje. Hoy no se puede navegar de
noche, las embarcaciones son obsoletas y la infraestructura portuaria es
pésima.
Detonar el desarrollo no es
hacer más carreteras hacia Bogotá. Es llevar Bogotá hacia los ríos.
3. Los ríos fronterizos:
nuestra frontera líquida se está muriendo
Colombia comparte más de 3000
km de ríos fronterizos y todos están en riesgo.
Con Venezuela: Orinoco, Meta, Guaviare,
Arauca, Atabapo.
La cuenca del Orinoco es la
más extensa y la más deteriorada. Los estudios de WWF (World Wide Fund for
Nature) muestran que las peores condiciones están en Alto y Medio Meta, Alto
Guaviare, Arauca y Casanare por pérdida de cobertura natural, deforestación y
minería para infraestructura petrolera. En el Vichada, la cuenca del Bita,
sitio Ramsar más grande del país con 824 500 hectáreas, se mantiene 95 %
intacto, pero ya sufre sobrepesca y tráfico ilícito.
Con Ecuador y Perú: Putumayo
y Amazonas
Aquí hay dos amenazas:
contaminación y pérdida del río.
La Procuraduría alertó en
2024 por contaminación por mercurio en 10 departamentos, incluidos Putumayo,
Amazonas y Guainía, por minería ilegal. En el Caquetá, Putumayo y Vaupés, el
mercurio y el cianuro ya se transmite por leche materna en comunidades indígenas.
Y la más grave: El Amazonas
se está yendo de Colombia. Desde 1993, el Laboratorio de Hidráulica de la UNAL
advirtió que 70 % del caudal fluía por el canal peruano y solo 30 %
por el colombiano. Hoy ese 30 % cayó a 19,5 %. Si no hay dragado
binacional y espolones sumergidos, Leticia dejará de ser ciudad ribereña. Esa
es la raíz del conflicto actual por la isla Santa Rosa / Chinería con Perú: el
río cambió, no la frontera.
La recomendación de los
investigadores es clara: “Este no es un río solo de Colombia ni de Perú,
es compartido, y toda intervención requiere diálogo y coordinación entre los
dos países”.
Con Panamá: Atrato
Declarado sujeto de derechos
por la Corte Constitucional, pero con intoxicación por mercurio comprobada en
comunidades aledañas y sin plan de restablecimiento de cauce ejecutado.
Conclusión: ¿qué hacer?
1. Declarar las hidrovías
como infraestructura nacional estratégica, igual que las 4G. Con mantenimiento
y dragado permanente.
2. Intermodalidad
obligatoria: todo puerto marítimo (Cartagena, Barranquilla, Buenaventura,
Tumaco, Puerto Antioquia) debe tener conexión fluvial y férrea. No más modelo
solo camión.
3. Gobernanza binacional
fluvial: tratados operativos con Venezuela, Perú, Ecuador y Brasil para dragado
conjunto, control de mercurio y monitoreo hidrometeorológico. Sin eso,
perderemos Leticia y el Amazonas.
4. Flota y puertos verdes: modernizar
barcazas, 32 inspecciones fluviales y navegación nocturna satelital.
Colombia tiene 24 700
km de autopistas líquidas gratuitas que ya hizo la naturaleza. Seguir dándoles
la espalda cuesta más que recuperarlas: nos cuesta la conexión entre la
Colombia andina y la Colombia profunda, y nos cuesta la soberanía misma en
nuestras fronteras.
Los ríos secundarios o afluentes en Colombia son aquellos que desembocan
en las grandes corrientes principales. Destacan importantes afluentes de las
cuencas del Magdalena, el Cauca, el Orinoco y el Amazonas y la vertiente
Pacífica. fundamentales para la red hídrica del país descrita por el Ministerio
de Ambiente.
Afluentes del Río Magdalena y Cauca
* Río Nechí: Recorre
Antioquia y desemboca en el río Cauca.
* Río La Vieja: Fluye entre Quindío y Valle del Cauca, tributario
del Cauca.
* Río San Juan de Micay: Ubicado en la región pacífica / suroccidental.
* Río Bogotá: Afluente importante del Magdalena en su alto - medio
curso.
* Río Sogamoso: Formado
por la unión del Suárez y el Chicamocha, desemboca en el Magdalena.
* Río Saldaña: Nace en la cordillera Central y alimenta al
Magdalena en el Tolima.
* Río Sinú.
* Río San Jorge.
* Río Nechí.
* Río Nare.
* Río Porce.
Afluentes de la Orinoquia y Amazonia
* Río Guaviare: uno de los
ríos más largos del país, afluente directo del Orinoco.
* Río Meta: arteria principal de los Llanos Orientales que vierte
sus aguas al Orinoco.
* Río Vichada: fluye por la Orinoquía antes de unirse al Orinoco.
* Río Apaporis: importante afluente del río Caquetá en la zona
amazónica.
* Río Caguán: recorre el Caquetá y desemboca en el río Caquetá
principal.
Afluentes de la vertiente
pacífica
* Río Patía.
* Río Mira.
* Río Baudó.
* Río San Juan.
Desde hace ya varios
decenios, el doctor Mariano Ospina Hernández propuso y diseñó la integración
fluvial de Suramérica, proyecto explorado desde Humboldt, Chandless, Paul y
Constantin Georgescu y Luis Cincinato Bollo.
Iniciativas que deberían
servir de detonante a un gran proceso de integración subcontinental.
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