Luis Alfonso García Carmona
Desde el inicio de esta
horrible noche que ha sido el mandato del camarada Petro, este no ha ocultado
su propósito de apoderarse del ahorro de los trabajadores para enjugar
el descomunal déficit generado por el derroche de los recursos, la corrupción,
el incremento de la burocracia con fines electorales y su torpe gestión fiscal.
Pieza fundamental de su
“desgobierno” ha sido la reforma del sistema pensional, enderezada a los
mencionados fines, no a solucionar los verdaderos problemas estructurales para
garantizar la sostenibilidad financiera del sistema. Dicha reforma
lamentablemente perjudica a los trabajadores que ahorran para su pensión de
vejez y a quienes ya tienen su jubilación aprobada, como vemos a continuación:
1. Obliga a trasladar
la mayoría de los aportes a Colpensiones, lo que aumenta el déficit actual de $1.350
millones de pesos a $2.000 millones, lo que genera un problema de
sostenibilidad financiera a largo plazo.
2. De acuerdo con su
respectivo umbral de cotización, obliga a muchos trabajadores a pasar al
régimen público, lo que significa que sus aportes seguirán subsidiando las
pensiones altas en lugar de enfocar los recursos en los más necesitados.
3. Limita la elección
del trabajador obligando a la mayor parte de aportantes a cotizar a
Colpensiones.
4. El
traslado masivo de recursos de propiedad de los trabajadores a Colpensiones
tiene el riesgo de que el Gobierno los utilice en otros gastos,
afectando los fondos que deberían destinarse al pago de pensiones futuras. Este
riesgo es más que probable, si se tiene en cuenta la voracidad de este régimen
para saquear todo lo que pueda para sus proyectos electorales. Tampoco
encontrará obstáculo alguno por parte del presidente de Colpensiones designado
por Petro, sin ninguna experiencia administrativa en asuntos de seguridad
social o financieros. Sus méritos para cargo de tanta responsabilidad se limitan
a haberse desempeñado como líder sindical de Fecode, miembro del partido
Polo Democrático y senador por dicho partido.
5. Elimina la
devolución de ahorros con su rendimiento a quienes tengan entre
300 y 1.000 semanas de cotización. Con esta suma muchos que no pudieron acceder
a su pensión pudieron adquirir un vehículo para trabajar o montar un pequeño
emprendimiento para su subsistencia que les ha permitido vivir con dignidad.
Con la reforma, en lugar de ese pago, reciben una renta mensual de $223.800,
que apenas cubre la línea de indigencia.
6. En caso de
fallecimiento del beneficiario, la familia no recibe el saldo restante que
tenga a su favor.
¿Saben ustedes, cómo
logró el Pacto Histórico la aprobación de esta inoperante reforma sin
contar con mayorías en el Congreso? Con la mermelada repartida por el Gobierno
a los representantes de los partidos que ahora se hacen llamar de “centro” y
ocultan su colaboración con el petrismo a cambio de un plato de
lentejas.
Esa es la verdadera
razón por la que se armó la consulta con representantes de esa vieja
politiquería a la que no le interesa las necesidades del pueblo sino su
perpetuidad en el poder así sea para seguir recibiendo las migajas que caigan
de la mesa del tirano.
La realidad fiscal del
país es que estamos al borde de la quiebra según los análisis publicados por el
Comité Autónomo de la Regla Fiscal. Colombia puede llegar a una cesación
de pagos, es decir a la bancarrota, a menos que tome drásticas medidas que
reduzcan el déficit entre 74 y 92 billones de pesos,
Sólo un cambio total de
la política gubernamental garantiza que podamos devolver la liquidez y
solvencia al país para, de esta manera, garantizar que en el futuro todas las
pensiones y subsidios a los adultos mayores se paguen oportunamente. Y eso está
en nuestras manos conseguirlo si anteponemos a cualquiera otra preocupación el
bienestar de los ancianos que son la raíz de la colombianidad, no una pesada
carga para el Estado, como lo ha afirmado Abelardo de la Espriella.
En su programa de
gobierno ha incluido:
1. Elevar el subsidio a
los adultos mayores a $300.000 mensuales;
2. Blindar los ahorros
pensionales para que no puedan ser utilizados para otros fines;
3. Garantizar la
disponibilidad financiera del Estado para el pago oportuno de pensiones y
subsidios a la vejez, saneando el déficit fiscal, recuperando los
recursos que se lleva la corrupción, reduciendo la burocracia inútil contratada
con fines electoreros, y eliminación de privilegios, y,
4. Proteger a los
trabajadores que están próximos a cumplir los requisitos para su
jubilación para que puedan cumplir su sueño.
Unámonos todos los
colombianos que respetamos a nuestros mayores y queremos una patria mejor para
todos y demos nuestro apoyo al “tigre”, que se juega su vida y su tranquilidad
para hacer de Colombia una “patria milagro”. Sólo basta con dejar a un
lado nuestros prejuicios, nuestras propias preocupaciones, y, en forma
racional pero generosa, contribuyamos a que el 31 de mayo cese esta
horrible noche.
