Luis Alfonso García Carmona
Nos preocupa que no
exista una mayor participación de los jóvenes recién llegados a la mayoría de
edad en los procesos electorales. No han reparado en la equivocación que muchos
cometen al seguir tesis obsoletas y fracasadas en el resto del mundo, en lugar
de buscar serias soluciones que les brinden una posibilidad real para
materializar sus sueños.
Si reflexionamos sobre
lo que el Estado debe proveer a la juventud, encontramos:
1. Seguridad física. Tanto en
los centros urbanos como en las áreas rurales, los jóvenes son víctimas del
conflicto entre narcotraficantes y la delincuencia organizada. Los grupos
ilegales continúan la malvada práctica del reclutamiento forzado de niños y
adolescentes y su utilización como escudos humanos ante cualquier agresión. Y
las bandas criminales, con frecuencia se valen de menores de edad para cometer
ilícitos con el fin de actuar a salvo de la acción de la Justicia;
2. Para su
completa formación el joven requiere de unas bases elementales de conocimiento
y metodología que se van adquiriendo desde los primeros años de escolaridad.
Desafortunadamente la educación pública está viciada con la tóxica ideología
comunista impartida por los maestros sindicalizados de Fecode que, además
de propagar esta insana formación, se oponen a cualquier esfuerzo estatal por
mejorar el nivel intelectual de los docentes y no pierden oportunidad para
lanzarse a paros de protesta con notorio perjuicio para el cumplimiento de su
labor;
3. Nuestro
sistema educativo se encuentra rezagado y, en consecuencia,
carece de idoneidad para proporcionar una formación adecuada a los tiempos
modernos, acorde con las características requeridas para competir en el mundo
económico y para ser parte fundamental en el desarrollo de la sociedad. No ha
sido posible implantar el bilingüismo desde la primera edad, ni profundizar en
temas imprescindibles para la actividad productiva, amén de que se ha
descartado la enseñanza de valores y normas de conducta que identifican al buen
ciudadano. Estamos en mora de dar un paso gigantesco en el campo de la
tecnología, inteligencia artificial y nuevos conocimientos;
4. El joven
estudiante requiere una ayuda económica del Estado para acceder a los estudios superiores
y técnicos que le permitan comenzar a obtener ingresos en poco tiempo. El
Estado debe poner la universidad virtual al alcance de todos los jóvenes de las
ciudades y de los campos y solucionar los desastres que el régimen actual ha
causado en el ICETEX y en el SENA: y,
5. Las
oportunidades de emprendimiento productivo o de empleo formal son cada vez
menores en Colombia, bajo el régimen que ha generado el mayor déficit
fiscal, que ha elevado al máximo la deuda pública y que ha dejado al país en
imposibilidad de generar nuevos empleos. Por otra parte, sus torpes decisiones
en materia laboral y económica están llevando a las empresas a la disyuntiva de
eliminar puestos de trabajo o cerrar operaciones.
Después de vivir varias
décadas bajo este andamiaje de la politiquería y del engaño, y haber llegado a
la hecatombe causada por el petrismo en el poder, nos llega la esperanza
de un líder independiente, preparado para gobernar y con voluntad
inquebrantable para cumplir con su propósito de salvar al país del terrorismo,
la corrupción y la ineptitud. Es Abelardo de la Espriella. No vamos a
repetir todo lo que ha proyectado para sacar adelante a la juventud que para él
no representa el futuro del país sino el presente. Los invito a ver en este
video https://www.youtube.com/live/PABN7BNSmzI algunas de
sus propuestas elaboradas junto con su vicepresidente José Manuel Restrepo,
un académico con 29 años de experiencia en la cátedra. Colombia, bajo su
gobierno, cumplirá con las ilusiones y sueños de la juventud. Sólo pide una
cosa: Votar por Abelardo en la primera vuelta el 31 de mayo.
