Luis Alfonso García Carmona
Colombia entera se
conmovió no hace mucho cuando, después de 10 años de estar negando su
culpabilidad, los cabecillas de las FARC confesaron que su organización reclutó
forzadamente, torturó y violó a más de 18.000 menores de edad. Quedaron sin
fundamento los esfuerzos de Iván Cepeda y su cuerda de enemigos de la Patria han realizado para justificar
la conducta de los peores criminales de la historia colombiana. Profundiza
nuestro rechazo al humillante y espurio Acuerdo de La Habana que premió a los
delincuentes con curules gratuitas en el Congreso y les creó un tribunal de
bolsillo, la JEP, para garantizarles impunidad por sus crímenes.
Nos imaginábamos
que la izquierda, que cínicamente y sin la menor muestra de arrepentimiento reconocía
su culpabilidad, asumiría el compromiso de trabajar de ahora en adelante para
que estos hechos execrables no se
repitan. Pero no ha sido así; las estadísticas dan cuenta de que el
reclutamiento de menores se ha extendido por todas las zonas en conflicto, que
ahora cubren más de 600 municipios.
Más grave aún, esa
criminal política no sólo es apoyada por el candidato Cepeda, cuya
propuesta se limita a continuar y profundizar las políticas del régimen petrista,
defensor del espurio acuerdo y del fallido tribunal de la JEP,
Óigase bien para
que quede muy claro: El candidato a la vicepresidencia de la candidata
Paloma Valencia defiende la continuidad del Acuerdo de la Habana que sólo
ha servido para enriquecer a las FARC y a extender el terrorismo, y la
vigencia del inicuo tribunal de la JEP, ahora dedicado a la persecución de
los héroes de la Patria, soldados y policías, obligados a aceptar su
responsabilidad en los crímenes que les endilga el tribunal mamerto, so pena de
pudrirse en sus cárceles.
¿Cómo pudo ocurrir
este ex abrupto en una consulta llamada por todos los medios dizque de
“centroderecha”, con una candidata perteneciente al Centro Democrático, que
funge como de oposición a Petro?
Son varias las
razones:
a)
La susodicha consulta,
como lo hemos manifestado enantes, no tuvo el noble propósito de salvar a
Colombia de la violencia y la corrupción que la vienen degradando en las
últimas décadas. ¿Cómo podía luchar contra esos males si, en su mayoría, los
socios de la misma son antiguos santistas defensores del claudicante
pacto habanero y del vengativo tribunal de la JEP?
b) Tampoco fue, como lo anunciaron por todos los medios, una convocatoria a la
unión de los aspirantes de la derecha para derrotar a la izquierda. Prueba de ello es que ignoraron paladinamente
la iniciativa de Abelardo de la Espriella para definir desde hace varios meses,
mediante una encuesta pagada por todos, cuál sería el candidato único para
rivalizar con el de la izquierda. Vetaron, igualmente, la entrada de Abelardo a
la consulta con el argumento de que era “de extrema derecha”. El pueblo
colombiano, que no es tan ingenuo como creen, sabe que no son más que disculpas
para no enfrentarse con Abelardo limpiamente. Convirtieron la lucha del
país contra la izquierda en una gavilla de aquellos carentes de fuerza
electoral en el “toconabe” (todos contra
Abelardo)
c) La consulta fue promovida e impulsada por Juan Manuel Santos, como
se comprobó ampliamente con la activa participación de su hijo en labores de
activismo callejero. Tanto Santos como Samper trinaron felicitando al candidato
de la consulta a la vicepresidencia, recordándole su misión como defensor del
pacto de La Habana y de la JEP ¿Necesitamos más pruebas?
d) En su loco afán de llegar a la Presidencia, no tuvo ningún reparo en
designar a un izquierdista de tiempo completo, que defiende la enseñanza
de la ideología LGTBI en las escuelas, el aborto, el cambo de género de los
menores de edad, la prolongación de los diálogos con la guerrilla en lugar de
la aplicación rigurosa de la ley a los criminales. Equivale esta
condescendencia de la candidata a su renuncia a los principios fundacionales
de la Patria, aquello por lo que venimos luchando en contra de los que
encarna el comunista Cepeda. Olvida la señora Paloma que quien renuncia a sus
principios para ganar unos electores, se queda sin electores y sin
principios. Claro que se le sumarán los votos de su fórmula pero, a cambio,
perderá los de la militancia del Centro Democrático y los de muchos
colombianos que no creen en ese cuento de la unión con los diferentes para gobernar
un país dominado por el satánico régimen comunista. Es hora de que
recordemos que en los momentos cruciales de nuestra historia, el pueblo, por
encima de lo que piensen sus dirigentes ha salido en defensa de la salud de la
Patria. Recordemos cómo derrotó al farcsantismo en el plebiscito de
2016;
e)
Sirvió esta estratagema
para descubrir la verdadera fisonomía política de la señora Paloma, No es una
santa paloma como pretende aparecer en público. Es una izquierdista que
alaba a Marx, desconoce la doctrina social de la Iglesia Católica, comparte
con sus nuevos mejores amigos del LGTBI y de la izquierda la defensa del aborto, de la enseñanza de la
ideología de género en las escuelas y del cambio de sexo en los menores de
edad, las execrables reformas contenidas en el pacto de LA Habana y la
prolongación de la JEP, que mantuvo por 10 años la inocencia de los más crueles
violadores de niños de nuestra historia.
Con eso queda todo dicho, No nos equivoquemos a la hora de decidir quién es
el llamado a derrotar a Cepeda y a la continuidad de la tortura petrista .
P.S.:
¿Puede
explicar, señora Paloma Valencia, por qué mutilaron el video donde aparecía su
candidato Juan Manuel Obviedo con su señor consorte en su apartamento (el suyo)
celebrando la escogencia como candidato a la vicepresidencia? El video en youtube se titula “Yo no llegué a mariquear al Centro Democrático” y, de
un momento a otro fueron recortadas las escabrosas escenas de Oviedo y su
pareja, ¿Si siente tanta vergüenza por lo que su escogido es y por su
comportamiento, por qué diablos lo escogió?
