Rafael Uribe Uribe
A
lo largo de su mandato, Gustavo Petro no ha logreado alcanzar los objetivos necesarios,
se queda en el umbral de conseguirlos haciendo propuestas absurdas.
Su
gobierno casi logra la tan anhelada paz total; ha estado a punto de acabar con
los narcotraficantes llegando a destruir casi un laboratorio por hora según le
mencionó a Mr. Trump a través de sus confusos trinos.
La
seguridad ciudadana casi se refuerza, los grupos armados ilegales están
presentes y dominan 700 municipios porque los “progres” creyeron que un
guerrillero iba a acabar con otros guerrilleros. Respecto a los cultivos
ilícitos, casi logra erradicarlos, solo existen alrededor de 330 mil hectáreas,
que producen el 70 % de la cocaína del mundo.
En
el ámbito social, casi mejora el sistema de salud, destruyéndolo, y casi logra
acabar con la desigualdad que persiste en el país y que se agravará por las
medidas recientes.
En
cuanto a las relaciones internacionales, especialmente con Estados Unidos, sus
esfuerzos casi logran una mejora significativa “pateando la lonchera”.
También
casi logra convencer al país sobre la bondad de la UNGRD utilizada para comprar
conciencias, y casi nombra los mejores ministros y funcionarios de la historia
reciente, cuyas hojas de vida están salpicadas de prontuarios.
En
materia económica casi logra que el peso colombiano se fortalezca frente al
dólar, no por las exportaciones tradicionales, por las de coca y el
endeudamiento. La inflación casi se mantiene bajo control, a los jubilados les permitirá
soñar con llenar la canasta familiar, pero, al despertar, se darán cuenta de
que solo podrán comprar el pan ya que su mesada tendrá un incremento del 5,3%
mientras que sus gastos subirán el 23% por los efectos colaterales del salario
mínimo.
Las
OPS y la burocracia devoran el presupuesto. Petro decidió tomar medidas
extremas: vender TES por 28 billones de pesos al 13,5 % de interés anual a una
firma aparentemente fantasma, y decretar la emergencia económica para resucitar
la reforma tributaria que el Congreso había enterrado, tratando de mantener el
gobierno en manos de sus esbirros. Casi lo logra, pero olvidando tener en
cuenta que “bobitos tampoco”, y no nos vamos a dejar.
En
Colombia hay tres bandos: el comunismo que se dividirá; el que se atraviesa que
esperamos que entienda que es más importante la patria y le deje a Juan Manuel
Santos el problema de financiación de su campaña, en lugar de buscar la
reposición de votos para sí; y los defensores de la democracia que deben dejar
de lado sus egos, pelear contra quienes toca, unirse a quien tenga mayores posibilidades
de derrotar al comunismo y los gremios adormilados despierten.
El
Rincón de Dios
Dios
le dice a Moisés: "Verás la tierra delante de ti, pero no entrarás en
ella, en la tierra que doy a los hijos de Israel." Deuteronomio 32:52
