Pedro Juan González Carvajal
La oposición a un gobierno
democrático se define como las organizaciones políticas que no forman parte del
gobierno y que tienen como objetivo criticar, fiscalizar y controlar sus
acciones. En un sistema democrático, la oposición juega un papel fundamental en
la garantía de la accountability y la transparencia en el ejercicio del
poder.
Herramientas e instrumentos
de la oposición
* Acceso a los medios de
comunicación del Estado: la oposición tiene derecho a participar en
programas de radio y televisión, así como en publicaciones escritas y
digitales, para expresar sus opiniones y propuestas.
* Derecho de réplica: la oposición puede
responder a declaraciones o acciones del Gobierno que consideren injustas o
inexactas.
* Participación en las
mesas directivas de las corporaciones públicas: la oposición puede
participar en la dirección de las instituciones públicas y en la toma de
decisiones.
* Acceso a la información
y documentación oficial: la oposición tiene derecho a solicitar y obtener
información sobre la gestión del Gobierno.
* Financiación adicional:
la oposición puede recibir financiación adicional para realizar sus
actividades.
Funcionamiento y estructura
de la agenda
La oposición se organiza a
través de sus representantes en el Congreso, asambleas y concejos municipales.
La agenda de la oposición se estructura en función de sus prioridades y
objetivos, que pueden incluir:
* Fiscalizar la gestión
del Gobierno: la oposición puede investigar y cuestionar las acciones del Gobierno.
* Proponer alternativas:
la oposición puede presentar propuestas de ley y políticas públicas
alternativas.
* Defender los derechos
de los ciudadanos: la oposición puede defender los derechos de los
ciudadanos y promover la justicia social.
Contribución de la oposición
a la crisis o estabilidad democrática
La oposición puede
contribuir a generar crisis en el modelo democrático si:
* No se le da espacio
para participar: si la oposición no tiene acceso a los medios de
comunicación o a la toma de decisiones, puede generar descontento y
movilización social.
* Se le persigue o
reprime: Si la oposición es objeto de persecución o represión, puede
generar un clima de tensión y conflicto.
Por otro lado, la oposición
puede ayudar a sacar de su crisis a la democracia actual si:
* Promueve el diálogo y
la negociación: la oposición puede contribuir a encontrar soluciones
pacíficas y negociadas a los conflictos.
* Fomenta la
participación ciudadana: la oposición puede promover la participación
ciudadana y la fiscalización de la gestión del Gobierno.
* Defiende los derechos
humanos: La oposición puede defender los derechos humanos y promover la
justicia social.
De acuerdo con lo anterior,
en Colombia, ante la falta de verdaderos partidos políticos y la existencia de
un enjambre de movimientos políticos, no sabemos ni queremos aprender a hacer
oposición, haciéndole un verdadero daño a nuestra ya de por sí, frágil democracia.
Además, es muy difícil hacer
verdadera oposición cuando se parte del cálculo político para la repartición
del pastel burocrático, dando origen a negociaciones y transacciones que
impiden el libre y real ejercicio de la oposición, cuando se hace parte del Gobierno
al que en teoría se le ha de realizar control político.
En este orden de ideas, el
esquema Gobierno - Oposición es una figura que no se ha empleado a fondo en
Colombia, es decir, la oposición se hace sin estar participando en el Gobierno
para poder tener objetividad, sin tener compromisos.
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