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martes, 22 de julio de 2025

De cara al porvenir: la cultura del chisme

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

“La cultura del chisme” o "gossip culture", se refiere a la práctica habitual de compartir rumores, noticias no confirmadas y comentarios sobre otras personas, a menudo de forma negativa o sensacionalista. Este tipo de comunicación informal puede tener diferentes consecuencias, desde fortalecer los vínculos sociales hasta dañar la reputación y la confianza entre las personas.

¿Qué es la cultura del chisme?

* Rumores y noticias no confirmadas: el chisme se basa en información que no ha sido verificada, lo que puede llevar a la difusión de falsas noticias o interpretaciones incorrectas.

* Comentarios sobre terceros: a menudo, los chismes se enfocan en la vida personal o profesional de otras personas, sin que estas estén presentes para defenderse.

* Intención de indisponer: el chisme a menudo busca generar tensión o conflicto entre personas, o bien, perjudicar la imagen de alguien.

* Comunicación informal: se trata de una forma de comunicación que suele ocurrir en entornos sociales, laborales o familiares, a menudo sin la intención de informar de forma objetiva.

Posibles consecuencias de la cultura del chisme:

* Daño a la reputación: la difusión de chismes puede afectar negativamente la reputación de las personas involucradas, generando dudas o desconfianza.

* Erosión de la confianza: el chisme puede destruir la confianza entre las personas, ya que crea un ambiente de desconfianza y suspicacia.

* Fragmentación de equipos: en entornos laborales, el chisme puede fragmentar los equipos de trabajo y dificultar la colaboración.

* Desestabilización de relaciones: el chisme puede generar conflictos y tensiones en las relaciones personales, familiares o profesionales.

* Aumento de estrés: la exposición constante a chismes puede generar estrés y ansiedad, especialmente si se trata de rumores que afectan directamente a la persona.

¿Por qué la gente chismea?

* Conexión social: el chisme puede ser una forma de conectar con otros y compartir información en un grupo, fortaleciendo los lazos sociales.

* Entretenimiento: en algunos casos, el chisme puede ser visto como una forma de entretenimiento o diversión, especialmente cuando se trata de celebridades o personas influyentes.

* Liberación de emociones: el chisme puede servir como una forma de liberar tensiones o desahogar emociones reprimidas.

* Información social: el chisme puede ayudar a las personas a saber qué es aceptable o no en un grupo, y a mantener el cumplimiento de normas sociales.

* Control social: en algunos casos, el chisme puede ser una forma de ejercer control sobre las personas o el grupo, generando miedo a la exposición pública”.

Quien hace caso a los chismes o los promueve, a sus consecuencias ha de atenerse.

Nota aparte: la semana anterior el ELN propició otro atentado en Valdivia, Antioquia, donde murió un suboficial y 2 soldados quedaron heridos, fuera de los destrozos materiales de rigor.

Reconociendo que cualquier ataque contra la fuerza pública y la población civil es imperdonable, resulta inaudito que para este atentado se haya empleado a una indefensa mula como “animal bomba”, abusando y explotando a un ser animal que por su condición es uno de los seres vivos más vulnerables.

Este es un acto fiero, cruel, brutal, atroz, feroz, bestial, salvaje, sanguinario e injustificadamente inhumano, lo cual nos deja muy mal parados como especie pretenciosa de autocalificarse como homo sapiens.

Se retuercen en mi memoria las figuras del “burro bomba” y de la mujer a quien le fue colocado un “collar bomba”, en épocas no muy lejanas y que parece ser que todavía no hemos podido superar.

Este es un ejemplo más de la calaña, la bajeza y la ruindad de estos “reivindicadores” de un supuesto bienestar para los colombianos, que ya no defienden ningún tipo de ideología, si no que se han convertido simple y burdamente en una caterva de narcotraficantes terroristas.

¡Malditos, mil veces malditos!