“La cultura del chisme” o "gossip culture", se refiere
a la práctica habitual de compartir rumores, noticias no confirmadas y
comentarios sobre otras personas, a menudo de forma negativa o sensacionalista.
Este tipo de comunicación informal puede tener diferentes consecuencias, desde
fortalecer los vínculos sociales hasta dañar la reputación y la confianza entre
las personas.
¿Qué es la cultura del chisme?
* Rumores y noticias no confirmadas: el chisme se basa en información que no ha sido
verificada, lo que puede llevar a la difusión de falsas noticias o
interpretaciones incorrectas.
* Comentarios sobre terceros: a menudo, los chismes se enfocan en la
vida personal o profesional de otras personas, sin que estas estén presentes
para defenderse.
* Intención de indisponer: el chisme a menudo busca generar
tensión o conflicto entre personas, o bien, perjudicar la imagen de alguien.
* Comunicación informal: se trata de una forma de comunicación
que suele ocurrir en entornos sociales, laborales o familiares, a menudo sin la
intención de informar de forma objetiva.
Posibles consecuencias de la cultura del chisme:
* Daño a la reputación: la difusión de chismes puede afectar
negativamente la reputación de las personas involucradas, generando dudas o
desconfianza.
* Erosión de la confianza: el chisme puede destruir la confianza
entre las personas, ya que crea un ambiente de desconfianza y suspicacia.
* Fragmentación de equipos: en entornos laborales, el chisme puede fragmentar
los equipos de trabajo y dificultar la colaboración.
* Desestabilización de relaciones: el chisme puede generar conflictos y
tensiones en las relaciones personales, familiares o profesionales.
* Aumento de estrés: la exposición constante a chismes puede generar
estrés y ansiedad, especialmente si se trata de rumores que afectan
directamente a la persona.
¿Por qué la gente chismea?
* Conexión social: el chisme puede ser una forma de conectar con otros
y compartir información en un grupo, fortaleciendo los lazos sociales.
* Entretenimiento: en algunos casos, el chisme puede ser visto como una
forma de entretenimiento o diversión, especialmente cuando se trata de
celebridades o personas influyentes.
* Liberación de emociones: el chisme puede servir como una forma de liberar
tensiones o desahogar emociones reprimidas.
* Información social: el chisme puede ayudar a las personas
a saber qué es aceptable o no en un grupo, y a mantener el cumplimiento de
normas sociales.
* Control social: en algunos casos, el chisme puede ser una forma de
ejercer control sobre las personas o el grupo, generando miedo a la exposición
pública”.
Quien hace caso a los chismes o los promueve, a sus
consecuencias ha de atenerse.
Nota aparte: la semana anterior el ELN propició otro atentado
en Valdivia, Antioquia, donde murió un suboficial y 2 soldados quedaron
heridos, fuera de los destrozos materiales de rigor.
Reconociendo que cualquier ataque contra la fuerza
pública y la población civil es imperdonable, resulta inaudito que para este
atentado se haya empleado a una indefensa mula como “animal bomba”,
abusando y explotando a un ser animal que por su condición es uno de los seres
vivos más vulnerables.
Este es un acto fiero, cruel, brutal, atroz, feroz,
bestial, salvaje, sanguinario e injustificadamente inhumano, lo cual nos deja
muy mal parados como especie pretenciosa de autocalificarse como homo
sapiens.
Se retuercen en mi memoria las figuras del “burro
bomba” y de la mujer a quien le fue colocado un “collar bomba”, en
épocas no muy lejanas y que parece ser que todavía no hemos podido superar.
Este es un ejemplo más de la calaña, la bajeza y la
ruindad de estos “reivindicadores” de un supuesto bienestar para los
colombianos, que ya no defienden ningún tipo de ideología, si no que se han
convertido simple y burdamente en una caterva de narcotraficantes terroristas.
¡Malditos, mil veces malditos!