Luis Alfonso García Carmona
Me han impactado las
imágenes de niños buscando agua para beber en inmundos pantanos, escuálidas
reses a punto de morir por falta del precioso líquido, hectáreas de secos
cultivos completamente perdidos y filas de compatriotas esperando la llegada de
un carrotanque para comprar un poco de agua para sus hogares.
Anticipan estas escenas
la obligada suspensión de servicios de agua y energía cuando el fenómeno del
“Niño” alcance su plenitud y carezcan las represas del nivel suficiente de agua
para mover las turbinas y se sequen las fuentes de agua que alimentan los
acueductos.
No es fácil la solución
a esta dramática amenaza, al comienzo de un gobierno que recibe un Estado
completamente saqueado, y con un aparato burocrático permeado por la
corrupción, la mediocridad y la destructiva ideología socialista.
Pero contamos con un
nuevo gobierno para el cual, bajo el ejemplar liderazgo del “tigre”, no hay
reto que no pueda ser vencido.
Resulta irónico que, en
un país con 2 mares, ríos caudalosos, un elevado índice de precipitación y una
variada orografía, parte de nuestra gente se muera de sed.
Para atender las
variadas necesidades de agua en regiones con diferente conformación, deberíamos
partir de la creación de un equipo de trabajo integrado con expertos
profesionales de las corporaciones ambientales, las empresas de acueductos, los
ministerios de Minas, Transporte y Agricultura, para estructurar una estrategia
a corto y mediano plazo que logre una solución a la escasez de agua.
La Guajira
La solución definitiva
es desalinizar el agua de mar, ya que es un recurso inagotable. Las
dificultades tecnológicas han sido superadas con el sistema de ósmosis
inversa en muchos países, entre ellos España e Israel. El mayor obstáculo
consiste en el elevado consumo de energía, el cual puede ser reducido
mediante la construcción de paneles solares o con energía eólica. Ya hay
experiencias a través de la Gobernación de La Guajira con la firma Esepgua,
que deben ser revisadas y reactivadas.
Igualmente se pactó la
inversión en proyectos desalinizadores con la firma sueca SAAB AB,
convenio que se encuentra bajo la lupa del gobierno.
El departamento de
química de la Universidad Nacional desarrolla un sistema de desalinización
para riego, que debe ser evaluado y, en caso necesario, impulsado, como una
solución adicional para el pueblo guajiro y parte del Caribe.
Sistemas de
riego
Dese tiempo
inmemorial, gran parte del occidente colombiano sufre periódicamente, en la
época lluviosa, de costosas inundaciones que destruyen hogares, cosechas, vías,
etcétera; luego, las tierras se secan y se quedan sin agua para hidratar los
cultivos y el ganado. Cada año los gobiernos de turno ensayan algunas obras que
en nada solucionan la raíz del problema, lo cual es inexplicable a la luz de
la historia. Los sumerios, la primera civilización de la tierra, 4000
años antes de Cristo, tenían un completo sistema de riego tomado de los ríos
Tigris y Éufrates y se convirtieron en la despensa alimenticia del mundo
antiguo. Seis mil años después ese invento no ha podido llegar a nuestra costa
caribe. Es hora de que contratemos asesoría internacional para dar una
solución integral y definitiva este atávico problema.
Pozos subterráneos
Con frecuencia las
poblaciones sedientas se lanzan a cavar pozos en busca de agua, sin técnica
alguna, para terminar sin encontrarla o, en caso afirmativo, topándose con
aguas salobres inadecuadas tanto para los seres humanos como para la
agricultura. Sin embargo, el sistema, si se somete a un previo estudio de los
suelos y a una técnica planeación, puede dar resultado en muchas regiones del
país donde escasean las lluvias y se están secando las fuentes acuíferas. Es
cuestión de planeación. No de improvisación. Y, si se involucran de lleno las
autoridades locales, puede ser una fórmula a corto plazo para paliar los
efectos del “Niño”.
Recolección doméstica
de agua lluvia
Anuncian los servicios
meteorológicos que lloverá en gran parte del territorio, antes de que llegue
con fuerza el fenómeno del “Niño” ¿Por qué no iniciar ya un programa
nacional en las zonas lluviosas para que cada casa se adapte para captar y
filtrar el agua recogida? Hay muchísimos programas disponibles, de bajo costo
y de fácil instalación. Cualquier plomero los puede instalar y su costo se paga
solo con el ahorro en las cuentas de agua. A los más necesitados, el gobierno,
a través de los fondos de ayuda, puede financiar su instalación sin intereses y
a largo plazo.
Ahí tenemos 3 ideas
probadas, no imaginarias. Sólo falta decisión para ponerlas en marcha y
creatividad para ganarle la pelea al “Niño”. Creo que ese desafío le queda
chiquito al “tigre”. Porque estamos “firmes con la Patria”.
