Teniendo presente la enorme ignorancia y la gran desinformación que la
mayoría de los ciudadanos tienen sobre las características particulares del
territorio que hoy es Colombia, bueno es traer de la memoria y hacerle un gran
reconocimiento a nuestro gran sabio y prócer de la Independencia, Francisco
José de Caldas.
Para Francisco
José de Caldas, el entonces Virreinato del
Nuevo Reino de Granada poseía una situación geográfica excepcional y
estratégica. En su obra publicada en el Semanario del Nuevo Reino de Granada,
argumentó que el territorio combinaba una enorme variedad de climas y riquezas
naturales en cortos espacios gracias a la cordillera de los Andes.
Puntos clave del pensamiento de Caldas
* Ventaja comercial y de posición: destacó que la ubicación central del país facilitaba la comunicación
interna y el comercio exterior, potenciado por la conexión natural que ofrecían
el istmo de Panamá y la región del Chocó para unir ambos océanos.
* La diversidad climática: sostuvo que la diversidad de pisos térmicos y paisajes crecía de forma
vertical por la altitud andina, lo que determinaba la flora, los recursos
económicos y las formas de vida de los habitantes.
* Visión americanista: defendió que el estudio del trópico americano requería sus propios
criterios científicos y de observación local, alejándose de las miradas
estrictamente europeas para entender el verdadero potencial de desarrollo de la
nación.
Para el sabio Caldas la Geografía es un pilar fundamental del
conocimiento, prerrequisito para poder tratar de manejar lo económico, lo
político y lo social dentro de un territorio y con los otros territorios del
planeta.
Sostenía que: “Los conocimientos geográficos son el termómetro con
que se mide la ilustración, el comercio, la agricultura y la prosperidad de un
pueblo. Su estupidez y su barbarie siempre son proporcionadas a su ignorancia
en este punto. La geografía es la base fundamental de toda especulación
política, ella da la extensión del país sobre el que se quiere obrar, enseña
las relaciones que tiene con los demás pueblos de la tierra, la bondades de sus
costas, los ríos navegables, las montañas que lo atraviesan, los valles que estas
forman, las distancias recíprocas de las poblaciones, los caminos establecidos,
los que se pueden establecer, el clima, la temperatura, la elevación sobre el
mar de todos los puntos, el genio y las costumbres de sus habitantes, las
producciones espontáneas y las que pueden domiciliarse con el arte. Este es el
grande objeto de la geografía”.
De igual manera decía que: “La posición geográfica de la Nueva
Granada parece que la destina al comercio del Universo. Situada bajo de la
Línea a iguales distancias del México y California por el Norte, como del Chile
y Patagonia por el Sur, ocupa el centro del nuevo Continente. A la derecha
tiene todas las riquezas septentrionales. A la izquierda todas las producciones
del mediodía de la América. Con puertos sobre el Pacífico y puertos sobre el
Atlántico … Mejor situada que Tiro y que Alejandría puede acumular en su seno
los perfumes de Asia, el marfil africano, la industria europea, las pieles del
Norte, La Ballena del Mediodía y cuanto produce la superficie de nuestro globo …
Convengamos, nada hay mejor situado en el viejo ni en el Nuevo Mundo que la
Nueva granada”.
En medio de la lucha independentista, su trabajo científico no fue
valorado ni respetado por los españoles, a pesar de las solicitudes, reclamos y
súplicas que desde diferentes sectores se hacían para preservar su vida y su trabajo
científico.
Pensamientos sobre la ciencia y la patria
* Enseñar a ver la patria con ojos de ciencia: el gran ideal de Caldas era que
la libertad dependía de conocer y estudiar el propio territorio americano.
* La utilidad del saber: en sus cartas de súplica al poder español defendió que sus
descubrimientos en física, astronomía y botánica debían servir al progreso del
conocimiento humano.
Frases históricas asociadas a su muerte
* "¡No se le venda los ojos a quien muere por la patria!": sus últimas palabras antes de
enfrentar el fusilamiento el 29 de octubre de 1816 en Bogotá.
* "España no necesita sabios": la lapidaria respuesta
atribuida al mando español (general Pablo Morillo o sus oficiales) al rechazar
los pedidos de clemencia para salvar su vida científica.
¡Loor y gloria para nuestro gran compatriota!
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