En esta conversación con Antonio Montoya, la abogada de la Universidad de Medellín y consultora empresarial Liliana Botero Van Cleff cuenta cómo llegó al mundo del vino tras vivir cerca de diez años entre México y Francia. Allí se formó como sommelier y, en 2011, fue invitada a integrar la Confrérie des Chevaliers du Tastevin, en Borgoña, de la que afirma ser la única representante en Colombia. Aunque el vino es para ella una pasión y un hobby, comparte su conocimiento sobre catas, maridajes, aromas y las condiciones que permiten apreciar cada variedad.
Botero destaca el crecimiento de la cultura del vino en Antioquia y propone dar mayor visibilidad a los productores locales, pues su trabajo puede generar empleo y reconocimiento internacional. Como ejemplo, menciona un viñedo de Olaya que conoció en un concurso en Bruselas y que, según relata, ha recibido numerosas medallas. Su consejo para quienes empiezan a explorar este universo es sencillo: el mejor vino no es necesariamente el más costoso ni el más famoso, sino el que mejor se ajusta al gusto de cada persona.