viernes, 17 de julio de 2026

Ojo congresistas (...)

Andrés de Bedout Jaramillo
Andrés de Bedout Jaramillo

Con la Comisión de Investigaciones y Acusaciones de la Cámara de Representantes

El próximo 20 de julio de 2026 se posesiona el nuevo Congreso de la República, el poder legislativo por excelencia, en el que los colombianos tenemos puestas nuestras esperanzas en el ejercicio de sus funciones constitucionales.

Del buen comportamiento de nuestros congresistas depende, en gran medida, el correcto funcionamiento del Estado, la aplicación del interés general sobre el particular y, muy especialmente, el ejercicio de su condición de juez natural del presidente, vicepresidente, fiscal general de la Nación, procurador, contralor, defensor del pueblo y magistrados de las altas cortes, entre otros. Solo así se podrá romper, de una vez por todas, con la impunidad que ha protegido a estos altos funcionarios, quienes actúan al amparo de la descarada y reiterada inacción de las comisiones de investigación y acusaciones elegidas en diferentes legislaturas, convirtiendo a esta institución en la gran vergüenza y desilusión de los colombianos.

El llamado de todos los ciudadanos, al unísono, es para que los partidos y movimientos políticos, representados por los congresistas que votan para integrar esta importante comisión, escojan con lupa a candidatos valientes, capaces de ejercer sus sagradas funciones, independientemente de los intereses políticos que los rodean, para postularlos.

Lo sucedido en la última legislatura con esta comisión no puede repetirse. La burla de sus comisionados a la Constitución, a la ley y, sobre todo, al país, no pudo ser mayor. Ojalá la Corte Suprema de Justicia sancione a sus integrantes por sus irresponsables omisiones frente a las más de 200 denuncias contra el presidente saliente, quien atropelló la Constitución y la ley, en forma permanente.

Por favor, señores congresistas: elijan a los mejores, a los más serios, a los más responsables, dispuestos a trabajar arduamente para atender todas las denuncias represadas que hoy tiene esta comisión, así como las que llegarán contra otros funcionarios con fuero especial. Estos deben ser investigados y acusados, si corresponde, por los delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones. En el último cuatrienio no hicieron nada y permitieron que Petro y sus aliados destruyeran el país.

De esta comisión depende frenar los actos delictivos que pueda proponerse un presidente o los demás aforados, nadie más puede hacerlo, solo su investigador y juez natural, la Comisión de Investigaciones y Acusaciones de la Cámara.

Estoy seguro de que, si esta comisión funcionara, los presidentes y demás aforados se abstendrían de abusos y desmanes. Llegó la hora de hacer que este mecanismo opere; de no ser posible, habrá que inventar otro tan eficiente como el que existe en nuestro vecino Perú, donde ningún presidente dura su periodo.

Es imposible que entre los congresistas elegidos en 2026 no existan al menos 10 o 15 capaces de ejercer correctamente las funciones que la Constitución y la ley asignan a esta comisión. Es igualmente inadmisible que la Corte Suprema de Justicia no sancione como corresponde a los integrantes de la comisión que operó en el periodo 2022 - 2026, cuyas permanentes omisiones fueron vergonzosas.

Esperemos que puedan superar el primer paso de la organización del Congreso, conformar sus mesas directivas en Senado y Cámara, y configurar las coaliciones de gobierno y oposición, que permitan el correcto funcionamiento del gobierno entrante.

Que nuestro Señor Jesucristo ilumine a nuestros congresistas en estos importantes momentos para la iniciación de la Patria Milagro.