martes, 7 de julio de 2026

De cara al porvenir: desobediencia civil

Pedro Juan Gonzalez Carvajal
Pedro Juan Gonzalez Carvajal

El fundamento filosófico de Thoreau para la desobediencia civil está en su ensayo “Desobediencia civil” de 1849. No es un manual político, es un manifiesto moral y se apoya en 4 pilares:

1. Trascendentalismo: El individuo por encima del Estado.

Thoreau era trascendentalista, como Emerson. Creía que el ser humano tiene una conexión directa con la “Ley moral” de la naturaleza y la conciencia, más alta que de cualquier ley escrita por el Congreso.

Su idea central era: “La única obligación que tengo derecho a asumir es hacer en todo momento lo que creo correcto”.

Para él, el Estado es un medio, no un fin. Si el Estado te obliga a hacer algo inmoral –como era en su momento financiar la esclavitud y la guerra contra México–; tu deber primero es con tu conciencia, no con la ley.

2. Gobierno mínimo: “Ese gobierno es el mejor que menos gobierna”.

Frase que él popularizó y que luego usaron los libertarios. Thoreau no era anarquista, pero despreciaba que el Estado se metiera en todo.

Argumentaba que el gobierno rara vez hace algo útil y cuando lo hace es porque la gente lo hace a pesar de él, no gracias a él. El Estado se vuelve máquina burocrática que aplasta al individuo. Por eso se fue a vivir 2 años a Walden: para probar que se puede vivir con lo mínimo y sin depender del sistema.

3. Integridad personal: no prestes tu cuerpo al mal.

Este es el punto más duro. Thoreau decía que pagar impuestos para una guerra injusta es ser cómplice.

Su lógica era: “Si sabes que tu dinero compra balas que matan esclavos, y aun así pagas, te vuelves ‘agente de la injusticia’. Es mejor ir a la cárcel que tener las manos manchadas”.

Pasó una noche en la cárcel por negarse a pagar el “poll tax”. No buscaba fama. Buscaba coherencia: “Bajo un gobierno que encarcela injustamente, el lugar verdadero para un hombre justo es también la cárcel”.

4. Acción directa pacífica como correctivo moral.

Thoreau no quería derrocar el gobierno de Estados Unidos, quería “frenarlo”. Veía la desobediencia civil como una fricción que le recuerda a la máquina del Estado que está aplastando vidas.

No proponía revolución violenta porque eso solo cambia quién manda, no el sistema de injusticia. Proponía que cada persona retire su consentimiento a la injusticia específica. Si suficientes personas lo hacen, el gobierno se queda sin legitimidad.

Para Thoreau, la desobediencia civil nace del deber moral individual de no cooperar con el mal, aunque la ley lo ordene. La ley justa debe venir de la conciencia, no de la mayoría.

Gandhi y Martin Luther King tomaron esto y le sumaron estrategia masiva y no violencia organizada. Pero el corazón filosófico sigue siendo el mismo: tu conciencia es mayor a tu obediencia ciega.

Desobediencia civil en el mundo reciente

A lo largo de la historia, la ciudadanía ha desobedecido las leyes para alcanzar cambios sociales. En algunos casos se ha conseguido derrocar regímenes opresivos y en otros se han logrado cambios políticos. Desde los movimientos prodemocráticos hasta los de justicia climática, el activismo ha asumido muchos riesgos para tratar de mejorar la sociedad. A continuación, varios ejemplos de desobediencia civil que han tenido un impacto en nuestras sociedades. Difieren en cuanto a los métodos utilizados, la ubicación geográfica y la época, así como las causas que motivaron sus actos. Los presentamos en orden cronológico.

* Henry David Thoreau y su lucha contra la esclavitud, el exterminio de nativos y la guerra entre Estados Unidos y México en 1846-1848.

* La Marcha de la Sal de Mahatma Gandhy en 1930.

* El Movimiento Sufragista Británico en 1903.

* Rosa Parks y el Boicot a los autobuses de Montgomery en 1955.

* La lucha de Nelson Mandela contra el Apartheid en 1961.

* El rechazo de Muhammad Alí de ir a la guerra de Vietnam en 1966.

* Occupy Wall Street en 2011.

* Pussy Riot contra Putin y la opresión de la Iglesia Ortodoxa en 2012.

* Edward Snowden en 2013.

* La ocupación del Parque de Hambach de 2012 a 2020.

* La Revolución Sudanesa en 2018.

* Las protestas en Irán por el asesinato de “Masha Amini” en 2022.

Desobediencia civil en Colombia

En Colombia las acciones más semejantes o parecidas a la desobediencia civil han sido clave para visibilizar causas cuando las vías formales no daban respuesta, pero lamentablemente pasando a las vías de hecho. Siempre bajo la idea de Thoreau: desobedecer una ley injusta, pero aceptando las consecuencias.

Aquí los casos más representativos:

 

1. La minga indígena y los bloqueos de vías - 1971 hasta hoy

Qué hicieron: pueblos Nasa, Misak, Yanacona y otros bloquean la Vía Panamericana que cruza el Cauca. Se sientan en la carretera, queman llantas, retienen funcionarios.

Ley que desobedecen: normas de tránsito y uso del espacio público + órdenes de desalojo del ESMAD.

Motivo: exigir cumplimiento de acuerdos de tierra, consulta previa y protección frente a actores armados.

Resultado: han logrado mesas de negociación directas con la Presidencia. El bloqueo se volvió su “tarjeta de presentación” para ser escuchados. La Corte Constitucional ha reconocido la minga como forma legítima de protesta social.

2. El Paro Nacional Estudiantil 2011 - “La mano en la cara” 

Qué hicieron: estudiantes universitarios tomaron universidades, hicieron marchas masivas y se tomaron la Plaza de Bolívar. El gesto icónico fue taparse la cara con la mano para denunciar que la reforma a la Ley 30 se hacía “a pupitrazo limpio”, sin debate.

Ley que desobedecen: Código de Policía al ocupar espacio público sin permiso y los reglamentos universitarios.

Motivo: rechazar la reforma a la educación superior del gobierno Santos que privatizaba el modelo.

Resultado: el gobierno retiró el proyecto de ley 8 días después. Es el ejemplo más claro de desobediencia civil masiva que logró tumbar una ley sin un solo muerto.

3. Las “Marchas del Silencio” y plantones de Madres de Soacha - 2008-2010

Qué hicieron: madres de jóvenes asesinados y presentados como “falsos positivos” bloquearon calles, hicieron plantones frente a juzgados y al Ministerio de Defensa.

Ley que desobedecen: normas de orden público al bloquear vías sin permiso.

Motivo: exigir verdad y justicia por la ejecución extrajudicial de sus hijos.

Resultado: forzaron la destitución de 27 militares, incluyendo 3 generales. Su desobediencia pacífica puso el tema en la agenda internacional y de la Corte Penal Internacional.

4. Campesinos cocaleros del Catatumbo y Guaviare - Paros cocaleros 1996 y 2013

Qué hicieron: miles de campesinos bloquearon carreteras, quemaron peajes y marcharon a Bogotá.

Ley que desobedecen: decretos de erradicación forzada de cultivos ilícitos. Ellos organizaban a las personas y bloqueaban a la policía antinarcóticos.

Motivo: no había sustitución real. Pedían programas de desarrollo alternativo antes de erradicar.

Resultado: se firmaron acuerdos de sustitución voluntaria. PNIS -Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de uso Ilícito- en 2017. Mostró que, sin alternativa económica, la erradicación forzada es inviable.

5. Movimientos ambientales: Santurbán y la Colosa - 2010-2017

Qué hicieron: comités cívicos en Bucaramanga y Cajamarca hicieron consultas populares municipales, marchas y bloqueos para detener proyectos mineros.

Ley que desobedecen: licencias ambientales ya otorgadas por el Ministerio. Bloquearon entrada de maquinaria.

Motivo: proteger páramos y fuentes de agua de la minería a cielo abierto.

Resultado: la Corte Constitucional falló a favor en 2016: el páramo de Santurbán se delimitó y el proyecto Angostura se frenó. En Cajamarca el 97 % votó “No” a La Colosa en consulta popular.

En Colombia la Corte Constitucional, Sentencia T-009 de 2018, dijo que la protesta social es un derecho fundamental. La desobediencia civil es legítima cuando: 1. Busca un fin constitucional, 2. Es pacífica, 3. Es el último recurso.

La diferencia con el vandalismo es esa: Gandhi bloqueaba trenes, pero no apedreaba a la gente. Por eso los casos que cambiaron leyes fueron los que mantuvieron la línea no violenta.

Fernando González, filósofo antioqueño, presentó como tesis de grado el texto “El derecho a desobedecer” en la Universidad de Antioquia para graduarse de abogado. Lo descalificaron por “inmoral y subversiva”. Hoy es un clásico del pensamiento latinoamericano.

Idea central en 3 puntos:

1. La ley sin alma es violencia

González ataca la obediencia ciega a la ley. Dice que el Derecho que se enseña en Colombia es puro “formalismo europeo”: códigos copiados sin pensar nuestra realidad. Una ley justa no es la que está escrita, es la que nace de la vida, la conciencia y el instinto del pueblo. “Desobedecer es el deber de todo hombre que se respeta” cuando la ley va contra la vida.

2. El hombre americano vs el hombre de códigos

Critica al abogado colombiano: un “repetidor de códigos” sin filosofía, sin tierra, sin pasión. Propone al “hombre americano”: visceral, auténtico, que piensa desde su experiencia. Para él, Sócrates desobedeció a Atenas y fue más legal que los jueces. Desobedecer es acto de creación, no de anarquía.

3. Derecho como arte de vivir, no como técnica

Plantea que el Derecho debe ser metafísico y vital. No sirve un código perfecto si la sociedad está muerta. El verdadero derecho nace cuando el individuo se rebela contra lo impuesto y crea sus propias normas desde la conciencia. Por eso defiende la “insurrección interior”.

La desobediencia civil requiere independencia con respecto al Gobierno de turno y al Estado para no entrar en contradicciones, incoherencias u oportunismos siendo simultáneamente juez y parte, beneficiarios del Estado y entorpecedores del funcionamiento del Estado y del Gobierno de turno.

De nuevo la figura del esquema Gobierno-Oposición se muestra como necesaria.