martes, 21 de abril de 2026

De cara al porvenir: cronología inicial de un nuevo período de corrupción

Pedro Juan González Carvajal
Pedro Juan González Carvajal

La imagen caricaturesca es presentada en el periódico El Tiempo del 11 de marzo de 2026 y refleja la desazón que produce el haber recorrido ya este camino durante varios períodos de gobierno ante los resultados de unas elecciones al Congreso de la República que no logran establecer mayorías.

En marzo 8 de 2026: se elige un nuevo Congreso sin llegar a consolidar mayorías claras por ningún partido político participante.

Entre los candidatos existen 20 con problemas judiciales y a los pocos días 2 candidatos electos son detenidos formalmente.

Antes de marzo 13 se eligen las fórmulas vicepresidenciales después de un juicioso cálculo político.

Entre marzo 08 y mayo 31 se da el denominado “juego de alianzas” (El Tiempo marzo 10 de 2026, página 1).

Período de componendas, negociaciones y alianzas para ir construyendo mayorías de cara a la primera vuelta presidencial.

De mayo 31 a junio 21 y a julio 20 (fecha de instalación del nuevo Congreso) y ya conocido el nombre del nuevo presidente en primera vuelta, o definidos los nombres de los 2 candidatos que van a segunda vuelta, ya es el nuevo mandatario quien busca el alineamiento de fuerzas para configurar su “coalición de Gobierno”.

Aquí es donde aparecen los nombres eufemísticos para decorar los conceptos de sobornar, corromper, cohechar, y comprar, entre otros, y nos encontramos entonces ante expresiones folclóricas comúnmente aceptadas y reconocidas para referirse al hecho de cómo dar o entregar: mermelada, mantequilla, jalea, sirope, miel, grasa, crema, aceite, brea, cera, goma, entre un sinfín de apelativos muy ocurrentes y creativos, a cambio del apoyo que requiere el Gobierno para sacar adelante sus iniciativas en el Congreso, es decir, lo que los expertos denominan como garantizar la gobernabilidad.

También se recurre a denominaciones más prosopopéyicas como “cupos indicativos”, “auxilios parlamentarios”, “convenios interadministrativos” y “proyectos de inversión regional”.

Es en este punto y hora cuando se desnuda la fatalidad de no manejar un concepto claro como el de gobierno - oposición, de enorme beneficio para una verdadera democracia. Usted no puede hacer oposición formal si está participando y disfrutando de las mieles de “la teta presupuestal” y de la posibilidad de buscar “puestos” para sus amigos, parientes o seguidores. Gobierna el ganador con los suyos, y los otros, los perdedores, se dedican a hacer una verdadera oposición a través del control político, la discusión profunda de los proyectos de ley que presenta el gobierno y/o la presentación de proyectos alternativos.

De junio 21 a julio 20 fecha de instalación del nuevo Congreso, se dan las negociaciones para elegir las mesas directivas de Senado y Cámara, así como la definición de las directivas de las distintas comisiones constitucionales.

Así mismo, desde mayo 31 o desde junio 21 (esto si hay primera y segunda vuelta) y hasta el 7 de agosto, fecha de posesión del nuevo presidente, se trabaja en la configuración del gabinete ministerial y la definición de las cabezas de los distintos altos cargos de la administración pública a través del poder ejecutivo en el ámbito nacional, donde se define la representación de los miembros de la coalición de gobierno en el Gobierno que se inicia.

A partir del 7 de agosto, ¡que comience el festín!

No nos demos por vencidos y esperemos que esta noria histórica, que nos ha llevado al estado de cosas actual, no se perpetúe generación tras generación.

¡Todo por Colombia, nada contra Colombia!