Luis Guillermo Echeverri Vélez
Lo
que no haga uno mismo, nadie lo hace por uno. Evitemos que los criminales sigan
en el poder. Aprendí de mi padre que ser inteligente es: “ser capaz de
aprender de los errores de los demás sin tenerlos que cometer uno mismo”.
Llegó el momento en que todos los colombianos que queremos vivir en un país
libre votemos por Colombia sin caer en el error que cometió Venezuela hace 31
años cuando decidió experimentar con un modelo comunista.
Votar
a conciencia es una obligación con la patria y con uno mismo. Y por eso todos
debemos participar en la batalla digital contra el establecimiento de una
dictadura comunista disfrazada de democracia constitucional, invitando a
nuestros contactos a votar bien.
Colombia
no es comunista, pero está gobernada por el populismo comunista revolucionario
y destructor aliado del narcoterrorismo que está en el poder desde 2022, y por
militantes del brazo civil de la ideología operativa de las organizaciones
criminales para quienes las leyes existentes son ilegítimas y su ejercicio del
poder sobrepasa la legalidad.
Colombia
cae al abismo del SSXXI a manos de un gobierno genocida que destruyó el sistema
de salud, que tiene quebrantada la separación de poderes, que se roba el erario
y los ahorros de los colombianos para crear “la falsa ilusión de un mayor
ingreso real” en los estratos 3, 2 y 1 que es donde están más del 70 %
de los votos, utilizando todo el aparato propagandístico del Estado autocrático
que ignora la ley de garantías y con nuestros impuestos paga la pauta en sus
propios medios y en los privados, y financia toda la primera línea digital de
Bolívar que paga todo tipo de impulsores o mercenarios digitales.
El
85 % del potencial electoral no cree ni confía en los políticos ni en los
partidos debido a los altos niveles corrupción del gobierno actual, y a la
incertidumbre electoral se suma el terror que ejercen las organizaciones
criminales en las vías, las fronteras y en 2/3 del territorio nacional.
La
clase política en su gran mayoría nos ha defraudado y solo nos queda como en el
caso del referendo a los falsos acuerdos de paz del 2016. Que sea la voluntad
popular la que de forma orgánica salga en defensa de Colombia y vote contra la
dictadura de un gobierno populista opresor que ha llevado el Estado a su peor
versión en toda la historia y no merece continuar.
No
somos un país comunista. Somos gente libre y verraca y por eso, a pesar de los
violentos hemos sido por más de 220 años una democracia, con defectos, pero
fiel a los valores fundacionales de libertad y orden que hoy tenemos que
defender.
Al
país laborioso solo le queda unirse como nación y salir a votar contra quienes
han venido sentando todas las bases para implantar un modelo opresor neo - narco
- comunista. Aún estamos a tiempo, tenemos la obligación de votar y luego
exigirle a los elegidos.
Tenemos
de aquí a las presidenciales para que los colombianos luchemos por nuestros
celulares motivando amigos, conocidos y familiares a votar bien, a apoyar a
quienes defienden la democracia y son oposición al gobierno de Petro, Cepeda,
las FARC-EP y el ELN, a quienes están en contra del mísero progresismo que trae
bajo la ruana la puñalada trapera de la subversión conquistando el poder para
condenar a toda la nación al mismo empobrecimiento de Cuba, Nicaragua y
Venezuela.
Colombia
se merece que le demos la oportunidad de seguir siendo un país libre. Habla con
tu gente diles que voten bien, que no se dejen engañar más, que escuchen a
Uribe, el gran colombiano que ha sido siempre consistente con su lucha por una
mejor Colombia y por solucionarle los problemas a la gente y darle al país un
mejor nivel de vida, una economía dinámica y creciente y una seguridad
tangible.
Entre
todos podemos conservar la libertad con el voto de apoyo a las propuestas de
Uribe el 8 de marzo y el voto por la libertad de nuestras familias en las
elecciones presidenciales.
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