Luis Alfonso García Carmona
Colombia sufre el
dolor y la indignación que nos está causando la tragedia de Córdoba y
otras zonas del país en las que la fuerza desatada de las aguas ha cobrado
numerosas víctimas mortales y dejado miles de damnificados que ahora atraviesan
una penosa condición.
Ante el desastre ha
respondido el régimen petrista lavándose las manos por su improvidencia,
buscando a quien responsabilizar por el abandono de sus primordiales funciones,
ocultando la mediocridad de los funcionarios encargados de la atención
de desastres y argumentando la falta de recursos para la atención de los
damnificados, mientras se gasta la bicoca de 36 billones de pesos en pura
burocracia con fines electorales.
Pero sin asimilar
aún la colectiva aflicción que nos embarga, toca nuestro corazón otro
significativo y penoso evento, originado también en la improvisación de quienes
detentan el poder, acompañado esta vez de una falta de humanidad sin
límites por parte de quienes deberían velar por el bienestar de la comunidad
por mandato de la Constitución, la Ley y la caridad cristiana.
Nos referimos al
triste episodio de la muerte del infante Kevin Acosta, quien padecía de
hemofilia, enfermedad que requiere para su control de una dosis periódica del
medicamento para prevenir cualquier funesto desenlace. En busca de mejor
atención para Kevin, se trasladó la madre a Bogotá con su hijo y solicitó el
medicamento indicado. En la Nueva EPS, administrada directamente por el Gobierno
de Petro, se le negó desde diciembre la entrega del fármaco con cualquier
excusa administrativa. Al caer desde su bicicleta sufrió Kevin una herida que
lo condujo a la muerte por falta del oportuno suministro del tratamiento
solicitado. Respondió el propio presidente por televisión, así como su ministro
de salud, responsabilizando de la muerte de Kevin a su madre por haber
dejado que usara su bicicleta. O sea, revictimizando a la dolorida madre para
que cargue con la culpa que corresponde a un Gobierno mendaz, sin ningún
sentimiento por la vida ajena, dedicado sólo a la imposición de una tóxica
ideología y a la perpetuación de su camarilla en el poder.
Con esta espantosa
muestra de cinismo y de falta de respeto por el dolor ajeno se pretende
ocultar la terrible realidad en que se encuentra todo el sistema de salud en el
desgobierno de la extrema izquierda petrista: a) La deuda
de La Nueva EPS pasó de 5,42 billones de pesos a 21,37 billones ¿Cómo podrá
atender a los miles de “Kevins” que demanden una atención oportuna?; b) Existen
22 millones de facturas sin auditar por valor de 22,1 billones. ¿Estarán entre estas
las del remedio que le faltó a Kevin?; c) En Bogotá se presentaron 1943 quejas por
fallas en la atención entre enero y septiembre de 2025 ¿Entonces, de quién es
la culpa, de la madre de un niño de 7 años que le permitió que montara su
bicicleta o de un gobierno que no atiende a los pacientes oportunamente?; d) El
índice de siniestralidad pasó en La Nueva EPS de 104 a 130 ¿No será esta la
causa de la muerte de Kevin?; e) Ha advertido la Asociación de Ciudades
Capitales que la crisis está generando discontinuidad en tratamientos como
el de Kevin, sobrecarga crítica en los hospitales, incremento acelerado de
quejas y tutelas e interrupción de medicamentos esenciales ¿Habría muerto Kevin
si tales irregularidades no se presentaran cuando sólo pidió su dosis para
conservar la vida?
No podemos
cruzarnos de brazos como siempre hacemos frente a las fechorías de este ominoso
régimen. Unámonos todos los colombianos en una gran cruzada que no cese
hasta que cambiemos totalmente el sistema de salud, recuperando los daños que
le ha irrogado la tiranía petrista y colocándolo como uno de los mejores
del continente. Esa cruzada deberá llamarse “Kevin Acosta vivirá” para
que su injusta muerte no quede en vano y para que día a día recordemos que ni
la libertad, ni la justicia, ni la vida están seguras mientras mantengamos en
el poder a la camarilla que se está robando al país y destruyendo sus
instituciones.
Acciones concretas
de esta cruzada deben ser:
1. Iniciar en cada
capital de departamento una acción popular para obligar al Gobierno nacional
a que pague todas sus obligaciones con las EPS y con el sistema de salud en
general, por encima de cualquier otro gasto de carácter administrativo, Ya la
Alcaldía de Medellín la presentó con éxito y cualquier ciudad o entidad puede
adherirse a la demanda del Municipio de Medellín.
2. Coordinar con la
Asociación de Ciudades Capitales la elaboración de la declaratoria de cosas
inconstitucionales y presentación de acciones correspondientes.
3. Convocar a las
asociaciones de usuarios de la salud, gremios del sector de la salud,
pensionados, trabajadores independientes, amas de casa.
