martes, 20 de enero de 2026

Alerta pensionados

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Ha pasado inadvertida para muchos la orden que impartió el sujeto que funge como presidente de los colombianos al Consejo Directivo de la Unidad de Regulación Financiera (URF) de eliminar la posibilidad de que las administradoras de fondos de pensiones (AFP) puedan invertir los ahorros de los colombianos en el mercado internacional.

Esta alternativa ha sido juiciosamente utilizada con el fin de buscar la mayor rentabilidad y el menor riesgo de pérdidas para este patrimonio que es de los pensionados, no del Gobierno, y que debe ser preservado para que pueda cumplir con el pago mensual de las pensiones sin demeritar su cuantía.

Tiene esta artimaña el recóndito objetivo de respaldar los bonos de deuda pública que, en forma desenfrenada, está emitiendo el régimen en su loca carrera por acaparar toda clase de recursos, aunque no le pertenezcan, para derrocharlos en la campaña pretendiendo atornillarse al poder en las próximas décadas.

Somos los pensionados un sector silencioso, con escasa participación en las decisiones que nos afectan, lo que nos coloca en una peligrosa situación de desprotección de nuestra subsistencia y nuestro patrimonio.

El torpe y malintencionado manejo de las finanzas públicas está conduciendo al país al mayor descalabro económico de su historia. Ya la deuda pública llegó a cifras jamás alcanzadas, y estamos contratando deudas con tasas de interés que solamente pagan países en bancarrota. El desmesurado e irracional aumento del salario mínimo y el esperpento inconstitucional de la emergencia económica comienzan a generar cierre de empresas, reducción del empleo, elevación de la inflación, afectación a los presupuestos de los entes territoriales y un peligroso déficit de tesorería en las arcas del Estado.

Como si lo anterior fuera poco, se incluyó un impuesto confiscatorio al patrimonio, una verdadera expropiación por cuotas. Cada año debemos pagar al estado alcabalero un 5 % del valor de nuestro patrimonio, lo que equivale a decir que en 4 años el Gobierno se apodera del 20 % de nuestras pertenencias.

Es especialmente gravoso para los pensionados que solo disponen de un ingreso, la mesada que reciben y gastan en su propia subsistencia y la de su familia, ¿Cómo vamos a pagar el impuesto al patrimonio? Es, además, un tema de justicia. La mayor parte del patrimonio del pensionado lo constituye su vivienda, que adquirió con su esfuerzo de toda una vida, y pagó impuestos sobre sus ingresos como empleado. ¿Por qué razón nos van a expropiar lo que conseguimos con tanto esfuerzo?

Solución: la salida de esta monumental injusticia, de una vez y para siempre, es que nos unamos alrededor de nuestros comunes intereses. Dejemos a un lado los gustos políticos y las manipulaciones del régimen y de tantos candidatos en trance de ser elegidos; abandonemos la indiferencia por la política pues si así lo hacemos, seguiremos siendo las víctimas de lo que otros decidan por nosotros.

Si actuamos “todos a una, como en Fuenteovejuna”, seremos capaces de cambiar nuestro destino y el de Colombia. Se los garantizo como un pensionado más y lo demuestro: somos 5 millones de pensionados, Si sumamos la pareja más 2 personas a cargo por jubilado (hijos, nietos familiares), tendríamos un potencial de 20 millones de personas dispuestas a intervenir en la vida pública para hacer valer nuestro derecho a la subsistencia y a nuestro patrimonio.

América Latina está dominada ahora por dos grandes tendencias: la de quienes queremos la seguridad y el orden, y la de quienes buscan el totalitarismo de Estado, la intervención estatal violando los derechos fundamentales de la persona humana. Propongo que acompañemos el movimiento denominado “Defensores de la Patria” que lidera el doctor Abelardo de la Espriella. No hay espacio para medias tintas ni posiciones tímidas que solo conducen a que los malvados se aprovechen de nuestra debilidad. Acompáñanos en esta lucha. ¡Alerta, compañero pensionado!