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martes, 5 de mayo de 2026

Salvemos a los adultos mayores de la voracidad Petrista

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Desde el inicio de esta horrible noche que ha sido el mandato del camarada Petro, este no ha ocultado su propósito de apoderarse del ahorro de los trabajadores para enjugar el descomunal déficit generado por el derroche de los recursos, la corrupción, el incremento de la burocracia con fines electorales y su torpe gestión fiscal.

Pieza fundamental de su “desgobierno” ha sido la reforma del sistema pensional, enderezada a los mencionados fines, no a solucionar los verdaderos problemas estructurales para garantizar la sostenibilidad financiera del sistema. Dicha reforma lamentablemente perjudica a los trabajadores que ahorran para su pensión de vejez y a quienes ya tienen su jubilación aprobada, como vemos a continuación:

1. Obliga a trasladar la mayoría de los aportes a Colpensiones, lo que aumenta el déficit actual de $1.350 millones de pesos a $2.000 millones, lo que genera un problema de sostenibilidad financiera a largo plazo.

2. De acuerdo con su respectivo umbral de cotización, obliga a muchos trabajadores a pasar al régimen público, lo que significa que sus aportes seguirán subsidiando las pensiones altas en lugar de enfocar los recursos en los más necesitados.

3. Limita la elección del trabajador obligando a la mayor parte de aportantes a cotizar a Colpensiones.

4. El traslado masivo de recursos de propiedad de los trabajadores a Colpensiones tiene el riesgo de que el Gobierno los utilice en otros gastos, afectando los fondos que deberían destinarse al pago de pensiones futuras. Este riesgo es más que probable, si se tiene en cuenta la voracidad de este régimen para saquear todo lo que pueda para sus proyectos electorales. Tampoco encontrará obstáculo alguno por parte del presidente de Colpensiones designado por Petro, sin ninguna experiencia administrativa en asuntos de seguridad social o financieros. Sus méritos para cargo de tanta responsabilidad se limitan a haberse desempeñado como líder sindical de Fecode, miembro del partido Polo Democrático y senador por dicho partido.

5. Elimina la devolución de ahorros con su rendimiento a quienes tengan entre 300 y 1.000 semanas de cotización. Con esta suma muchos que no pudieron acceder a su pensión pudieron adquirir un vehículo para trabajar o montar un pequeño emprendimiento para su subsistencia que les ha permitido vivir con dignidad. Con la reforma, en lugar de ese pago, reciben una renta mensual de $223.800, que apenas cubre la línea de indigencia.

6. En caso de fallecimiento del beneficiario, la familia no recibe el saldo restante que tenga a su favor.

¿Saben ustedes, cómo logró el Pacto Histórico la aprobación de esta inoperante reforma sin contar con mayorías en el Congreso? Con la mermelada repartida por el Gobierno a los representantes de los partidos que ahora se hacen llamar de “centro” y ocultan su colaboración con el petrismo a cambio de un plato de lentejas.

Esa es la verdadera razón por la que se armó la consulta con representantes de esa vieja politiquería a la que no le interesa las necesidades del pueblo sino su perpetuidad en el poder así sea para seguir recibiendo las migajas que caigan de la mesa del tirano.

La realidad fiscal del país es que estamos al borde de la quiebra según los análisis publicados por el Comité Autónomo de la Regla Fiscal. Colombia puede llegar a una cesación de pagos, es decir a la bancarrota, a menos que tome drásticas medidas que reduzcan el déficit entre 74 y 92 billones de pesos,

Sólo un cambio total de la política gubernamental garantiza que podamos devolver la liquidez y solvencia al país para, de esta manera, garantizar que en el futuro todas las pensiones y subsidios a los adultos mayores se paguen oportunamente. Y eso está en nuestras manos conseguirlo si anteponemos a cualquiera otra preocupación el bienestar de los ancianos que son la raíz de la colombianidad, no una pesada carga para el Estado, como lo ha afirmado Abelardo de la Espriella.

En su programa de gobierno ha incluido:

1. Elevar el subsidio a los adultos mayores a $300.000 mensuales;

2. Blindar los ahorros pensionales para que no puedan ser utilizados para otros fines;

3. Garantizar la disponibilidad financiera del Estado para el pago oportuno de pensiones y subsidios a la vejez, saneando el déficit fiscal, recuperando los recursos que se lleva la corrupción, reduciendo la burocracia inútil contratada con fines electoreros, y eliminación de privilegios, y,

4. Proteger a los trabajadores que están próximos a cumplir los requisitos para su jubilación para que puedan cumplir su sueño.

Unámonos todos los colombianos que respetamos a nuestros mayores y queremos una patria mejor para todos y demos nuestro apoyo al “tigre”, que se juega su vida y su tranquilidad para hacer de Colombia una “patria milagro”. Sólo basta con dejar a un lado nuestros prejuicios, nuestras propias preocupaciones, y, en forma racional pero generosa, contribuyamos a que el 31 de mayo cese esta horrible noche.

lunes, 27 de abril de 2026

En peligro nuestras pensiones

Luis Alfonso García Carmona
Luis Alfonso García Carmona

Estimado compatriota:

El cúmulo de bestialidades cometidas por la banda criminal que rige los destinos de la Patria ha llegado al extremo de pretender dejar en la calle a los pensionados y a los trabajadores que ahorran para algún día disfrutar de su pensión de vejez.

Por medio del Decreto 0416 de 2026 ordena el tirano a los fondos de ahorro que transfieran a Colpensiones los ahorros que administran de los trabajadores y pensionados en un plazo máximo de 30 días, ya que Colpensiones necesita ese dinero para atender al pago de las pensiones. No tiene ningún fundamento en la realidad ni en la normatividad semejante esperpento jurídico, sólo en su demoníaco propósito de gastarse el ahorro de los colombianos para ganar unas elecciones que considera perdidas por su candidato Cepeda.

Colpensiones recibe los aportes de 2.969.700 trabajadores, lo cual debe ser suficiente para atender al pago cumplido de las pensiones. No necesita, en consecuencia, apoderase de los ahorros que los trabajadores han confiado a los fondos privados.

Medidas de esta naturaleza están prohibidas en nuestra Constitución. Vale la pena anotar que, de conformidad con el artículo 148 ibidem, “No se podrán destinar ni utilizar los recursos de las instituciones de la Seguridad Social para fines diferentes a ella.

Precisó el presidente de la Asociación de Fondos Privados que la reforma pensional está suspendida y que los ahorros solamente se podrán entregar a los pensionados, no al Estado, para que haga cualquier uso de tales recursos, que son de exclusiva propiedad de trabajadores y pensionados.

El asalto no termina allí. Según las declaraciones del presidente del Comité Autónomo de la Regla Fiscal, Juan Carlos Ramírez, el gasto exagerado de este Gobierno y la expansión nunca vista de la deuda pública, contratada con intereses impagables para un país como Colombia, nos llevará a un default o quiebra inminente del Estado. Quiere ello decir que el Estado no podrá atender en el futuro sus compromisos y entraremos en una crisis imparable.

* Ajuste histórico: el próximo gobierno deberá realizar un ajuste fiscal cercano al 4 % del Producto Interno Bruto (PIB).

* Insostenibilidad de la deuda: Ramírez señaló que, incluso cumpliendo estrictamente con la regla fiscal, la sostenibilidad de la deuda no está garantizada bajo las condiciones actuales.

* Déficit preocupante: el déficit fiscal se estima en un 6.7 % del PIB. Se critica que el Gobierno actual sobreestima los ingresos y subestima los gastos necesarios para el funcionamiento del Estado.

* Esfuerzo prolongado: este ajuste de 4 puntos del PIB no puede ser de un solo año; Ramírez advirtió que el esfuerzo debe sostenerse durante al menos cuatro años para estabilizar la trayectoria de la deuda y evitar una "senda explosiva" que comprometa el futuro financiero.

* Riesgo de default: de no materializarse estos ajustes, el país entraría en un camino de inestabilidad que conduce inevitablemente a una situación de impago de sus obligaciones.

Estas catastróficas conclusiones nos deben mover a todos los colombianos de bien a salir en las próximas elecciones a defender nuestros legítimos derechos de una manera efectiva. Si este Gobierno no puede o no quiere adoptar las drásticas medidas que se requieren para libranos de la quiebra y la miseria, votemos en masa para ganar en primera vuelta con Abelardo de la Espriella. Así lograremos conjurar la amenaza el próximo 8 de agosto cuando el nuevo presidente, por decreto, derogue todas las barrabasadas aprobadas por el régimen petrista. No es el momento para seguir atendiendo la crisis generalizada del país con tibieza, con la prolongación de inútiles diálogos, con la reunión de santistas, progresistas y expetristas en un amasijo de dispersas opiniones. No, mil veces no. La patria requiere un liderazgo fuerte, mano dura con el crimen, sabiduría a la hora de salir de esta monumental crisis y coraje para enfrentar toda clase de peligros que se ciernen sobre el pueblo colombiano.

lunes, 11 de febrero de 2019

El tema pensional en Colombia


Por Antonio Montoya H.*


Antonio Montoya H.
El tema pensional es un asunto de vital importancia para los trabajadores colombianos y sus familias, porque de ello depende el cómo sobrevivir cuando los años lleguen y se pensione el trabajador. También es necesario conocer el valor de lo que será posiblemente el valor mensual de la mesada pensional.

Siempre se ha dicho que nosotros, tarde que temprano, llegamos a la edad de jubilación, porque es obvio los años van pasando y para unos es un sueño por el que ha trabajado toda la vida. Así podrá descansar, viajar o estar tranquilo sin tener que depender de nadie, lo que para otros es un suplicio porque no alcanza el monto de la pensión para vivir dignamente.

Son pocos los que hoy pueden decir que logran vivir con dignidad con la pensión y tal vez, los que sí lo logran, son los que están afiliados a Colpensiones, que está bajo el control del estado colombiano. Ese sistema difiere en mucho del que tienen los fondos privados de pensiones, que se basa en el ahorro individual; en estos últimos no existe la solidaridad, requiere de unas determinadas sumas para obtener más que una pensión mínima y no requieren la edad mínima.

Es bueno manifestar que desde la entrada en vigencia de la ley 100 de 1993, responsable del actual modelo pensional, en su artículo 14, se promovió por el sector privado la afiliación a los fondos de pensiones y nunca explicaron con suficiente claridad a los usuarios las diferencias entre un sistema u otro, y al final de su vida laboral están pagando las consecuencias de su decisión de trasladarse a un fondo privado porque les decían que el seguro social se iba a quebrar y no tendrían pensión. Los que no comieron el cuento siguieron allí y terminaron su ciclo laboral con el monto de una pensión más alta que la que hubieran recibido en los fondos de pensiones si se hubieran trasladado. Lo más grave es que nadie asume semejante responsabilidad social y estos siguen campantes atrayendo más afiliados.

Es también preocupante que año tras año los pensionados reciben como incremento de la pensión el valor del índice de precios al consumidor (IPC), que es certificado por el DANE, valor que este año fue del 3.18%. Y si miramos los últimos cinco (5) o seis (6) años, es inferior al incremento de los salarios mínimos mensuales de los trabajadores colombianos, que este año 2019 fue del 6%. Así se presenta un desfase tremendo entre unos y otros, que hace más difícil la vida para el pensionado y la posibilidad de que pueda sobrevivir en condiciones dignas como se promulga.

Este es un tema que se ha discutido mucho, pero, nadie presenta un proyecto de ley serio que permita que las pensiones se incrementen en igual porcentaje al del salario mínimo en Colombia. Ello conlleva a que 2.200.00 pensionados pierdan capacidad adquisitiva. Por ende, lo justo y equitativo es que el ingreso de los pensionados este sobre la misma base del mínimo legal, ahí sí posiblemente sería real el sueño de obtener tranquilidad.

Agravado a esta situación pensional, nos encontramos con otro asunto que es de mayor complejidad y es el del incremento de la edad para jubilarse tanto para mujeres como para hombres, proyecto que no se presentará este año, pero sí en el 2020. Preocupa a todos los trabajadores colombianos porque no se podrá analizar este asunto sin estudiar otro que va relacionado y es cómo mantener el trabajo más años, cuando las empresas renuevan cada instante su planta, retirando a los mayores y vinculando jóvenes. Si no estudiamos este asunto solo llevaremos a que menos personas se pensionen.

Otro asunto que es vital, es el que se haga realidad la promesa presidencial de Santos de bajar el aporte en salud de los pensionados, que se aprobó en el congreso y fue vetado por el entonces mandatario. Creo que esa promesa fue solo para conseguir votos, que eran más de 2 millones, y que votaron por él para lograr mejorar el ingreso de la mesada pensional. Se envolató la vuelta, como decimos coloquialmente y se perdió el mejoramiento de la mesada.

Por último, les cuento que de acuerdo con lo previsto en el decreto 959 del 2018, los trabajadores vinculados a cualquiera de los cuatro fondos privados de pensiones, tiene hasta el próximo 5 de marzo para que, de manera individual, informen al respectivo fondo la forma de invertir sus ahorros, si desea un riesgo conservador, uno moderado u otro de mayor riesgo. Me parece horrible que un trabajador, que no está enterado de finanzas, ni de bolsa, tenga que decidir dónde invierten su dinero, a lo cual no hay derecho. Los fondos deben garantizar una rentabilidad mínima adecuada y justa a los que confían sus ahorros del mañana, no juguemos con ellos, no los pongamos a decidir sobre algo que no saben; los fondos deben preocuparse porque generen lo suficiente para que esos dineros no pierdan valor en el tiempo.

Estas son todas preocupaciones sobre un tema social de incidencia alta en Colombia cuando únicamente el 26% de las personas mayores de 57 si son mujeres o de 62 si son hombres reciben el beneficio de una pensión. Por ello los gobernantes deben ser cuidadosos y estudiar con detenimiento las incidencias de los cambios que se requieran en el tema pensional.