Mostrando las entradas con la etiqueta Robots. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Robots. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de octubre de 2019

Vigía: las mentes secuestradas y el riesgo de violencia


Por John Marulanda*

Coronel John Marulanda
Asombra el video de una joven de uñas bien pintadas que, robóticamente, repite la letanía “Estamos cansados…”, fastidiosa por lo exagerada, general y simplista. Machaca verdades a medias o mentiras evidentes, que estimulan esa rabiecita quinceañera que todos sentimos alguna vez contra lo establecido. Su mente ha sido secuestrada por argumentos engañosos y por sofismas mántricos que explican la vida como una tragedia por culpa del imperialismo y el capitalismo. Trolls, bots y robots, implantan engañifas y falsas realidades en los cerebros de los que están siendo moldeados como “el nuevo hombre latinoamericano”, revolucionario de paz, igualdad y felicidad.

Entonces, jóvenes frustrados, indígenas hastiados y empleados desesperanzados, se convierten en circunstanciales lanzabombas, tirapiedras y garroteros contra policías que intentan recobrar la cansina cotidianidad. Estos intoxicados vándalos están en el centro del arrebato político actual que parece implicar la violencia como elemento necesario. América Latina origina cerca del 40% de los homicidios del mundo, con solo un 8% de la población global y es el continente más peligroso del orbe, resultado de endémica corrupción, asombrosa impunidad e ineficaces gobernanzas de derecha, de izquierda y del centro. Los reacomodos políticos de ahora arriesgan ampliar esa grieta fatal, combinando la fiebre contagiosa de las protestas masivas propalada a través de las redes que conectan emocionalmente a Barcelona, París, Hong Kong y Santiago, con un plan bien diseñado que coordina las acciones de Quito y Bogotá, al impulso de Caracas, sin duda alguna.

Sin embargo, en la supuesta retoma del mando por parte de la izquierda política en Argentina y Colombia, los nuevos inquilinos del poder han hecho declaraciones conservadoras. Los radicalismos unipartidistas parecen ceder a un entendimiento multisectorial que reduzca los riesgos de confrontación.

Los disturbios urbanos continuarán. La violencia callejera, siempre activada y manejada por agentes guiados por ideología o excitados por la adrenalínica anarquía de Bakunin, exige de los gobiernos actuales gran prudencia y discrecionalidad policial, sin renunciar a la obligación de garantizar seguridad a la mayoría ciudadana que filma con sus celulares los detalles de las garroteras y los distribuye al mundo. Los voceros progres y los recién elegidos gobernantes también necesitan sensatez pues pueden encender una llamita que incinere la pradera entera, culpa que llevarán a cuestas desde el momento de su posesión. Una izquierda radical como las FARC, puede conducirnos a una desgastadora guerra de muy baja intensidad que termine por arrumarnos al basurero de la Venezuela chavista.

jueves, 14 de febrero de 2019

Inteligencia artificial


Por Andrés de Bedout Jaramillo*

Andrés de Bedout Jaramillo
Los humanos hablamos de inteligencia artificial, como la ciencia que busca mejorar la recopilación de hechos y datos en los computadores, con miras a que estos puedan ser analizados y permitan recomendaciones y conclusiones para mejorar la calidad de vida de la humanidad.

Todos los días los computadores tienden a ser más pequeños, con mayor capacidad de memoria y más baratos. Hasta aquí podríamos decir que no hay nada nuevo.

Las revoluciones industriales que se han venido dando en los últimos siglos, cada vez han venido pasando de un crecimiento lineal a un crecimiento exponencial. Es de tal magnitud el reto que se han impuesto, que lo podemos considerar como un desafío a la naturaleza física y humana. Dicen que la inteligencia artificial va a alcanzar a la inteligencia humana; dicen que van a lograr la inmortalidad de nosotros los mortales, que encontrarán la cura para todas las enfermedades incluido el envejecimiento; dicen que podremos diseñar a nuestros descendientes; dicen que a un mediano plazo viajaremos en drones o en globos o en satélites, dependiendo del proyecto ganador entre las 3 multinacionales participantes; dicen que nos vamos a aventurar en los límites de lo imposible, que veremos magia; dicen que será tal el grado de interconexión, que la comunicación entre nosotros los humanos, será telepática, de cerebro a cerebro por banda ancha, inclusive que aumentarán la capacidad de nuestros cerebros,  cuando el órgano más complejo dentro de la complejidad humana es precisamente el cerebro, que estaremos conectados a los robots; dicen que los robots tendrán sentimientos, que en un país asiático están estudiando los derechos de los robots, que el Internet será universal y gratuito…

Mejor dicho, no quiero seguir repitiendo lo que dijo un científico que curiosamente su familia emigró de España hacia Venezuela para huir del régimen franquista y él, emigró de Venezuela a Estados Unidos para huir del régimen Chavista. En su conferencia no hablo de cómo la inteligencia artificial evitará la polarización de los regímenes de las extremas izquierdas o derechas, ni de las injusticias que acarrean, ni hablo de cómo nos va a ayudar la inteligencia artificial en la prelación del interés general sobre el interés particular, ni de cómo acabará con las mafias y la corrupción.

Tampoco hablaron de cómo van a evitar que la inteligencia artificial sea utilizada para el mal de la humanidad, al igual puede estar orientada al exterminio de los humanos. Mejor dicho, vamos a tener 2 inteligencias artificiales, la de los buenos y la de los malos y ambos seguramente estarán presumiendo que la suya será la que producirá mayor bienestar a la humanidad y mejorará su calidad de vida. Tendrá que existir una tercera inteligencia artificial que concilie los intereses para que todos quepamos y nos beneficiemos.

¿Será que la inteligencia artificial nos terminará convirtiendo en robots? Pueda ser que a mí no me toque, estos proyectos son a unos 30 años y la expectativa de vida está acercándose a los 100 años. No me quiero ni imaginar comunicándome telepáticamente, si me da brega hoy comunicarme por las redes, las redes me comen, yo no nací con ellas, pero no puedo vivir sin ellas.

Aunque crean que la inteligencia artificial superara la inteligencia humana, eso nunca sucederá porque es la inteligencia humana la que ha inventado la inteligencia artificial y cuando hablamos de inteligencia artificial, estamos hablando de máquinas inventadas por humanos creados por Dios. Muchos sabios y científicos han estudiado la creación del muy complejo universo, concluyendo que solo un ser muy superior pudo hacerlo, DIOS.

La ciencia y la tecnología avanzan, en la medida en que los humanos destinen recursos económicos cuantiosos y suficientes, para que los humanos dediquen todos sus conocimientos y su inteligencia a desarrollar la inteligencia artificial. Son las grandes multinacionales de la informática las que están invirtiendo en estos temas, que las convertirán en más poderosas de lo que hoy son; poderosas económica, social y políticamente, la tendencia a la concentración del poder en unos pocos, todos los días es mayor, lo que obliga a estas entidades a trabajar muy duro los temas de la responsabilidad empresarial. De nada nos sirve un mundo muy desarrollado tecnológicamente, con guerras, hambre, pobreza, desigualdad y un medio ambiente deteriorado.

Que El Espíritu Santo nos ilumine y nos proteja.